El Día del Arquero se celebra cada 14 de abril en todo el mundo, aunque en la Argentina también se conmemora cada 12 de junio. El rol de estos jugadores es clave para el fútbol, dado que sin ellos el equipo contrincante podría meter más goles.
Su presencia es el último bastión que deberán combatir los jugadores contrarios en caso de querer meter un gol. Además, sin ellos no podría comenzar un partido: así están determinadas las reglas.
Se trata de un puesto solitario y hasta a veces, ingrato. Los deportistas que se paran debajo de los tres palos se convirtieron con el paso del tiempo en jugadores fundamental para cualquier equipo.
Para conocer el origen de por qué se celebra el Día del Arquero un 14 de abril habrá que remontarse a la figura de Miguel Calero, un guardameta colombiano que tiene en su haber el récord de disputar 945 partidos oficiales, entre ellos con la selección de su país, con la cual disputó seis Copa América.
De extenso recorrido por el fútbol profesional, Calero vistió las camisetas de Sporting de Barranquilla, Deportivo Cali, Atlético Nacional de Colombia y Pachuca de México. Este último club fue el que lo catapultó a la fama y en donde es ídolo. Con varias temporadas consecutivas defendiendo los colores del Pachuca, el arquero sufrió, en 2011, una trombosis venosa en el brazo izquierdo, que lo obligó a alejarse de las canchas por un tiempo hasta recuperarse. Lamentablemente, al año siguiente, su salud sufrió un fuerte deterioro y falleció producto de un accidente cerebrovascular. En conmemoración a su fecha de nacimiento, se dejó sentado que el 14 de abril sea el Día del Arquero.