2 de octubre: Día del Escribano

En nuestro país cada 2 de octubre se celebra el Día del Escribano, una profesión de derecho que ejerce una función estatal. Su tarea debe ser imparcial y los documentos que redactan y los actos y contratos jurídicos en los que intervienen tiene por obligación ser auténticos.

En la Argentina, quien quiera ser escribano público, primero se debe recibir de abogado y luego someterse a un concurso de oposición y antecedentes. Vale aclarar que cuando se consigue la matrícula de escribano se debe renunciar a la de abogado.

El escribano es un profesional del derecho y ejerce una función pública delegada por el Estado: dar autenticidad a contratos y actos jurídicos para asegurar los derechos de las personas involucradas.

Para eso, el escribano hace un análisis minucioso y particular de cada caso, escucha a las partes y la asesora, para luego redactar un documento que refleje su voluntad en la mejor forma jurídica.

De esta manera, interviene como un profesional imparcial, en favor de todos los involucrados, para dar seguridad jurídica. Esto quiere decir que da tranquilidad de que el acto que realizaste ante un escribano es legal, válido y auténtico.

Su objetivo es brindar protección en algunos de los actos más importantes en la vida de las personas. Ejemplo de esto es cuando se quiere comprar un terreno, una casa, un departamento, hacer un contrato de alquiler, formar una sociedad, autorizar a los hijos a viajar, realizar un testamento, entre otras.

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