Caciques protestan por la muerte de la joven originaria de 18 años y la mala atención médica

Ayer se dio a conocer la información de una joven de 18 años que llegó al hospital de Tartagal para parir a su hijo, el cual nació muerto, y que posteriormente la joven también falleció.

La mujer de 18 años había ingresado en delicado estado al hospital Santa Victoria Este de Tartagal, con su bebé ya fallecido dentro de su vientre.

Familiares sostienen que pese a eso los médicos la obligaron a parir de forma natural. “Ella estuvo mal todo el tiempo y no quisieron escucharla”, expresaron.

“Ellos decían que ya había roto la bolsa del niño, y el mismo doctor que la revisó, dijo que el bebé ya había muerto. Le pusieron un suero, la llevaron a la pieza y dijeron que tenía que esperar que salga nomás el bebé. Así la tuvieron todo el día con el bebé muerto en su vientre, ella pidió que le hagan la cesárea, y ellos decían que no, que es normal y le dijeron que empuje, pero ella le decía ya no aguanto”, expresó una allegada a la familia.

Ante esta situación, entre algunas otras, Caciques de comunidades originarias de la zona decidieron agruparse para reclamar por buena atención en la salud pública.

Celedonio Torres, cacique de la Comunidad Misión San Luis de Santa Victoria Este, en El Expreso, denunció la persistente falta de atención y discriminaciones para con los pueblos indígenas en el sistema de salud.

En ese sentido, el referente wichí explicó que, frente a las numerosas consultas de salud por todo tipo de afecciones, ningunas son respondidas: “no hay atención y los médicos nos abandonan”, denunció.

Por su parte, Pablo Solís, cacique de la comunidad de La Puntana, también se refirió a la difícil situación que atraviesan. “Tenemos un puesto de salud que cuenta con tres enfermeros que son auxiliares de enfermería, agentes sanitarios, este personal debe atender más de 3 mil habitantes y siempre faltan medicamentos; el que se enferma debe comprar y conseguir porque no hay farmacia”, afirmó.

“Estamos reclamando atención como cualquier ciudadano, sin importar raza, o religión, estamos en una sociedad donde se recuperó la democracia, donde hay igualdad de oportunidades según expresan los gobernantes”, criticó Solís.

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