Una mujer que corría alrededor de la cancha de Villa Tranquila, en General Güemes, fue sorprendida por la espalda por un hombre que se bajó de un auto y le tapó la boca. El sujeto le colocó un elemento en el cuello y le dijo: “Caminá, vamos, tengo una pistola”. La obligó a ir hacia unas malezas, donde le sustrajo el celular.
El sujeto fue condenado a tres años de prisión condicional como autor del delito de robo agravado por el uso de un arma de utilería.
El juez Marcelo Rubio, vocal de la Sala V del Tribunal de Juicio, le fijó reglas de conducta que deberá cumplir para mantener la condicionalidad de la pena. Ordenó la libertad del condenado y ofició a la UADME (Unidad del Arresto Domiciliario por Monitoreo Electrónico) y a la Comisaría de General Güemes puesto que el imputado estaba cumpliendo arresto domiciliario.