Detenida en Bolivia, Jeanine Áñez se negó a declarar

Detenida en Bolivia, fue acusada de sedición, conspiración y terrorismo. Tras ser arrestada el viernes, la expresidenta de facto eligió no declarar en la primera oportunidad que tuvo. Hasta ahora se limitó a enviar cartas: una al secretario general de la OEA, Luis Almagro, y otra para Michael Dóczy, embajador de la delegación europea en Bolivia.


La expresidenta de facto de Bolivia, Jeanine Áñez, decidió no declarar este sábado ante la Fiscalía de La Paz. La exmandataria hizo uso de su derecho al silencio en el Ministerio Público luego de ser trasladada desde las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de la sede de Gobierno, donde pasó la primera noche después de su detención.

Áñez está siendo investigada por delitos de sedición, conspiración y terrorismo en la causa por el golpe de Estado al presidente constitucional Evo Morales Aymá en noviembre de 2019. También fueron acusados varios de los miembros de su exgabinete, así como exaltos mandos militares y de la policía.

Fue detenida ayer en la localidad de Trinidad en Beni, casi 600 kilómetros al noreste de la capital boliviana un poco antes de la una de la madrugada y después de una búsqueda intensa por parte de agentes de la policía. Según informó el diario santacruceño El Deber, la familia de la exmandataria de facto intentó impedir la detención de Áñez. Sus primos y su hija incluso fueron detenidos brevemente por resistir el arresto de la exsenadora y exmandatario de facto. El matutino La Razón informó que Áñez cumplió con una entrevista policial realizada por el comandante Aguilera y posteriormente fue transportada en avión a la capital.

Detención y cartas a la OEA

Las imágenes que trascendieron en la televisión boliviana mostraron a una Áñez que no llegó esposada al aeropuerto y que estuvo escoltada por el actual ministro de Gobierno, Carlos Eduardo Castillo y varios policías. “Informo al pueblo boliviano que la señora Jeanine Áñez ya fue aprehendida y en este momento se encuentra en manos de la policía”, anunció Del Castillo en sus cuentas de Twitter y Facebook.

Por su parte, Áñez giró en las últimas horas cartas a la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE). Así lo informó el diario La Razón de Bolivia. Según el matutino, la exmandataria interina espera que los organismos envíen misiones para evidenciar la supuesta persecución política por las acusaciones que se le hacen a raíz del golpe de Estado que derrocó a Evo Morales en 2019. Una de las cartas están dirigidas al secretario general de la OEA, Luis Almagro, quién aún no se ha pronunciado sobre la detención de Áñez. La otra misiva tiene como destinatario al embajador de la delegación europea en Bolivia, Michael Dóczy.

Respuesta internacional

El Grupo de Puebla, una de las alianzas de países más activas de Iberoamérica, mostró su respaldo a la detención. “Cuando se cometen atrocidades contra el pueblo, los responsables deben pagar. Sin justicia ni reparación ante las violaciones de DDHH, las sociedades no sanan. Justicia para el pueblo boliviano, lo que ocurrió fue un Golpe de Estado y debe ser juzgado”, compartieron en el perfil de Twitter.

La causa
La orden de la fiscalía para detener a la expresidenta de facto y a miembros de su gabinete se realiza a partir de la denuncia por el golpe de Estado de 2019 presentada por la exdiputada Lidia Patty (MAS). El viernes se conocieron las disposiciones de captura para Jeanine Áñez y los exministros Yerko Núñez (Presidencia), Arturo Murillo (Gobierno), Luis Fernando López (Defensa), Álvaro Coimbra (Justicia) y Rodrigo Guzmán (Energía). El documento de la fiscalía además argumenta que las órdenes de detención se establecen por el riesgo de fuga de los involucrados y la facilidad que tienen de abandonar el país. Actualmente los exministros de Gobierno y Defensa, señalados en la causa por la ruptura constitucional de 2019, residen en EE.UU.

Deja una respuesta