El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este martes que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) registró un aumento del 1% en febrero de 2026. El dato representa una desaceleración de 0,7 puntos porcentuales respecto al 1,7% registrado en enero y se posiciona como la variación más baja desde mayo de 2025. Con este resultado, el indicador acumula una suba del 2,7% en el primer bimestre del año y un incremento interanual del 25,6%.
La dinámica del índice estuvo marcada por un comportamiento dual entre los componentes locales y externos. Mientras que los productos nacionales mostraron un incremento del 1,3%, los productos importados registraron una caída del 2,7%, traccionados por la estabilidad del tipo de cambio oficial y la baja en algunos precios internacionales. Esta deflación en el componente importado fue la clave para que el índice general perforara el piso del 2% y se ubicara sustancialmente por debajo de la inflación minorista (IPC), que en el mismo mes fue del 2,9%.
Dentro del rubro de productos nacionales, la presión alcista se concentró en los sectores primarios y de servicios regulados. El rubro de petróleo crudo y gas lideró las subas con un impacto significativo en la estructura de costos, seguido por los productos agropecuarios y los alimentos y bebidas. Asimismo, la energía eléctrica anotó un fuerte incremento del 7,1%, convirtiéndose en el componente de mayor variación mensual dentro de la canasta mayorista, lo que sugiere que los ajustes tarifarios continúan siendo un factor de presión para el sector industrial.
Por su parte, otros indicadores alternativos de precios mayoristas también mostraron una tendencia a la baja. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo, subió apenas un 0,7%, al igual que el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP). Estas cifras fueron celebradas por el presidente Javier Milei, quien a través de sus redes sociales elogió la gestión del ministro de Economía: «IPIM: 1%. Toto, por lejos, el mejor ministro de economía de la historia argentina».
A pesar del optimismo oficial, los analistas advierten que la brecha entre la inflación mayorista y la minorista (1% vs 2,9%) responde en parte a que los costos de producción y materias primas se están ajustando más rápido que los precios finales al consumidor, influenciados por la caída del consumo interno. El dato mayorista suele funcionar como un indicador adelantado de lo que sucederá en las góndolas en los meses subsiguientes, por lo que el Gobierno apuesta a que esta desaceleración ayude a consolidar la tendencia bajista del IPC para el cierre del primer trimestre.