La obligatoriedad del pase sanitario surte un efecto exitoso en Francia

Desde hace unas semanas la imposición de un pase sanitario a los habitantes del país europeo causó controversia internacional. Sin embargo, los resultados de la decisión que tomó el gobierno francés parece tener éxito, elevando los índices de vacunación e incluso la imagen del presidente Emmanuel Macron.

La movida del gobierno de Emmanuel Macron causó en un principio mucho descontento entre los habitantes, llevando a masivas movilizaciones que llevaron a cabo distintos grupos anti-vacunas.

El avance de esta normativa impuesta por el gobierno consiguió que el país haya administrado al menos una dosis al 72,3 por ciento de sus habitantes, ya sea por deseo propio o porque la circunstancia lo ameritaba.

Djillali Annane, jefe del servicio de reanimación del hospital Raymond-Poincaré de Garches, expresó que al principio el no pensaba que esto fuera a funcionar, pero que la gente lo ha entendido y se respeta relativamente.

Cabe recordar que en este país es necesario presentar un certificado de vacunación, un test PCR negativo o un certificado de recuperación de la enfermedad (COVID-19) para poder acceder a los cafés y restaurantes, salas de espectáculo y ferias profesionales. Decisión que adoptó también en cierta medida el gobierno de Salta al permitir permanecer en bares (hasta las 2:00) solo a personas vacunadas.

Cuando Macron fue consultado por esta medida, expresó que, desde ahora, quien no quiera vacunarse será quien deberá quedarse en casa.

En cuanto a la imagen de Macron según los sondeos recientes de la consultora Elabe, entre el 64 y el 77 por ciento de los franceses apoyan la medida, y la confianza en la gestión de la crisis sanitaria por el Gobierno está en su mayor nivel desde el inicio de la pandemia.

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