La UE denuncia chantaje de Rusia por el corte del gas a Polonia y Bulgaria

Ayer se dio a conocer que Rusia le cortó el gas a Polonia y Bulgaria por no pagar el suministro en rublos, una decisión que ambos países y la Unión Europea tildaron de “chantaje” y que el Kremlin calificó como respuesta a las sanciones que le impusieron por la invasión de Ucrania.

Un día después de que Estados Unidos y otros países occidentales prometieran acelerar el suministro de armas a Kiev, Moscú subió la apuesta y recurrió a su más vital exportación, que Europa necesita para mantener su economía en funcionamiento.

Los países afectados acusaron a Moscú de chantaje. El Kremlin además confirmó que la medida podría extenderse a otros Estados que se nieguen a pagar según lo indicado por la estatal rusa Gazprom. La Unión Europea criticó la medida y aseguró que buscarán alternativas para que el corte de suministro tenga el menor impacto posible.

La escalada llegó en la forma de un memorándum de la compañía estatal de gas rusa Gazprom, que dijo que suspendió el envío de gas a Polonia y Bulgaria porque se negaron a pagarlo en rublos, la moneda rusa, tal como exigió el presidente Vladimir Putin.

El primer ministro de Polonia, Mateusz Morawiecki, acusó a Rusia de intentar “chantajear” a su país con una abrupta suspensión del suministro y dijo creer que la medida fue una represalia por recientes sanciones polacas contra Moscú por la invasión de Ucrania.

“El anuncio de Gazprom de que unilateralmente cesa el envío de gas a sus clientes en Europa es otro intento de Rusia de usar el gas como instrumento de chantaje. Es injustificado e inaceptable”, ha asegurado la jefa del Ejecutivo comunitario en una declaración.

De todas formas, la conservadora alemana ha subrayado que el bloque europeo está “listo para este escenario” y ha destacado la coordinación entre la Comisión Europea y los Estados miembro para planes de contingencia que aseguren suministros alternativos y un mayor almacenamiento a lo largo de la UE.

En respuesta, los presidentes de Bulgaria y Polonia reaccionaron a la decisión de la estatal Gazprom que dejó a las dos naciones sin una de sus principales fuentes de gas.

El primer ministro polaco Mateusz Morawiecki acusó a Rusia de intentar chantajear a su país con el abrupto corte de suministro y aseguro que se trata de una represalia a las sanciones de Varsovia contra Moscú por la invasión a Ucrania.

Morawiecki habló ante el parlamento y aseguró que Polonia no se verá intimidada. Además, dijo que el país europeo está seguro luego de años de esfuerzos por garantizar fuentes alternas de gas.

El presidente polaco, Andrzej Duda, anunció que las empresas afectadas por la estatal rusa tomarán medidas legales contra Rusia por “violación de contrato”.

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