El nuevo manto de la imagen de Nuestra Señora de Luján incluye tres estrellas doradas en la parte inferior de su traje, como «un reconocimiento a la victoria obtenida por la selección argentina de fútbol en el último Mundial».
«Esta decisión responde a que desde la Basílica trabajamos mucho el concepto de religiosidad popular, y este acontecimiento (el Mundial de Fútbol) generó un gran impacto en la sociedad», indicaron voceros de la Basílica.
Luego señalaron que buscaron destacar «los valores que transmitió el equipo de fútbol como la unidad, el esfuerzo, el trabajo y la valentía», y no «la coronación por sí sola».
Sin embargo, desde el punto de vista cristiano también posee una significación y es la de destacar a tres personalidades importantes en la historia de Luján y de la Virgen como el «Negro» Manuel, el gran protector de la Virgen de Luján; el padre Jorge María Salvaire, constructor de la Basílica; y el cardenal Eduardo Francisco Pironio, símbolo de fe y esperanza.