Nueva York celebra el fin de las restricciones con un desfile sin barbijos

Miles de enfermeros, médicos, bomberos, mozos, repartidores y demás trabajadores de primera línea recorrieron las calles de la Gran Manzana sin marcarillas. Fue la mayor movilización desde el inicio de la pandemia


Miles de enfermeros, médicos, bomberos, camareros, repartidores y demás trabajadores de primera línea desfilaron el último miércoles sin mascarillas por las calles de Nueva York para celebrar el fin de las restricciones impuestas por la pandemia, en el mayor desfile que se celebra en la ciudad desde el inicio de la pandemia.

Entre nubes de confeti y decenas de orquestas, la larga caravana de oficios salió de Battery Park, de donde parten los ferris que llevan a la estatua de la Libertad, y recorrió la calle de Broadway hasta la sede municipal, formando una serpiente multicolor.

“Estamos orgullosos, felices, porque estamos en un momento de celebración, después de haber sufrido tanto y de haber ayudado a la ciudad en el momento en el que más nos necesitaba, así que felices, porque unidos hemos creado milagros”, dijo a Efe la directora de Emergencias Médicas de la red de atención médica Somos, Yomaris Peña.

Como consecuencia del covid-19, más de 50.000 personas murieron en Nueva York, que se convirtió en el epicentro de la pandemia en Estados Unidos en la primavera del año pasado.

Rodeada de un grupo de compañeros que a coro gritaban exultantes “Somos Nueva York”, Peña advirtió que a pesar de la celebración hay que continuar con la campaña de vacunación y “chequear que las variantes sigan respondiendo a las vacunas”.

“Las personas tienen que entender que la vacuna que se pone uno ayuda a todo la gente que nos rodea”, agregó bajo un calor castigador que ha obligado a las autoridades a suspender los discursos programados para la conclusión del desfile.

Encabezando la columna de los superhéroes de barrio desfiló la enfermera neoyorquina Sandra Lindsay, que el pasado 14 de diciembre se convirtió en la primera persona en recibir la primera dosis de la vacuna en Estados Unidos.

En medio del caos que caracterizó a la Gran Manzana cuando se detectaron los primeros brotes de covid-19 en marzo del 2020, el primer gran desfile que se canceló fue el de San Patricio, que estaba previsto para el 17 de marzo.

Un año después, el patrón de los irlandeses fue festejado con una pequeña comitiva que recorrió varias calles del centro de Manhattan, e incluso las recientes celebraciones del Orgullo LGTBI, que tuvieron lugar hace dos fines de semana, mantuvieron las restricciones a pesar de que muchas limitaciones habían sido levantadas.

Las autoridades anunciaron el fin de las restricciones, con excepción de hospitales, medios de transporte y algunos otros lugares, el pasado 15 de junio, coincidiendo con el anuncio de que el 70 por ciento de los de los neoyorquinos adultos habían recibido al menos una de las dos dosis de la vacuna contra la covid-19.

Un porcentaje cuyo rito aumenta con lentitud a pesar de los esfuerzos de las autoridades y que hoy se situó en el 72,7 por ciento, con más de 21 millones de dosis administradas.

 

 

Deja una respuesta