RECLAMOS EN CONTRA DEL INICIO DE LA PRESENCIALIDAD EN LAS ESCUELAS

Con un abrazo al ministerio de Educación porteño, la comunidad educativa de la Villa 31 denunció que la vuelta a la presencialidad en sus escuelas se hizo “sin diálogo con las familias ni los docentes”. La principal preocupación es que el gobierno porteño no se acercó a implementar los protocolos de cuidado en las aulas, donde faltan insumos e información.


“Tenemos un sólo termómetro para la toda la escuela. Por falta de espacio, decidimos separar a los chicos en grupos. Vamos tener que alternarlos, combinar clases presenciales con trabajos prácticos, pero no nos mandaron los cuadernillos para que se lleven a sus casas. Es ilógico que nos falte algo tan básico cuando hace un mes que están anunciando que hoy empezaban las clases”, planteó Claudia Ritrobatto, profesora de matemáticas y delegada de UTE en el secundario del Polo Educativo Mugica.

Como parte de la protesta, los integrantes de la comunidad educativa dejaron una carta en la cartera de Soledad Acuña. “Todavía estamos esperando que le den al ministerio de Educación nacional la lista de los 6.500 estudiantes sin conexión para que accedan a computadoras. Evidentemente, a la ministra nunca le preocupó el problema de la brecha digital. Y su única respuesta fue el pedido de abrir las escuelas en un contexto de pico de contagios”, sostiene el texto.

Paulina Vera, maestra del nivel primario, enumeró los faltantes de  insumos básicos: “Las clases arrancaron sin  jabón ni toallas de papel para todos los baños. Mandaron 8 kits de protección cuando trabajan en el lugar 70 personas. La escuela está inundada desde el 8 de febrero y no vino nadie todavía a reparar las filtraciones”.

También fue parte del reclamo a la Ciudad que organice un plan de vacunación para sus maestros y auxiliares. “Vemos que en la provincia de Buenos Aires ya empezaron a vacunar a docentes con patologías preexistentes. En CABA ni siquiera hay un registro donde podamos inscribirnos, o un cronograma para saber en qué orden van a vacunar. Eso nos genera mucha preocupación”, señaló Flor Diasprotti, docente de la escuela media.  Hasta ahora el ministerio de Salud porteño se ha negado a abrir una página  para inscribir a los docentes que quieren vacunarse con el argumento de que los envíos de vacunas son limitados y no tienen seguridad sobre su provisión.

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Fuente: Página 12