En el marco de la emergencia climática provocada por el desborde del río Bermejo y las intensas lluvias que afectan al norte provincial, el Ministerio de Salud Pública, intensificó el despliegue del equipo de Extramuros en el área operativa de Morillo (Coronel Juan Solá).
Esta estrategia territorial tiene como objetivo central garantizar la cobertura sanitaria integral y el acceso directo a la salud en los parajes y zonas más afectadas por los anegamientos, donde el equipo multidisciplinario del hospital local, ya ha concretado más de 210 atenciones médicas y superado las 1300 prestaciones de enfermería, durante la última semana.
El gerente del establecimiento sanitario, Adrián Cardozo, informó que desde el inició de la temporada se realiza un abordaje de contención psicológica y trabajo social para acompañar a las familias damnificadas, asegurando que los pobladores cuenten con soporte sanitario durante toda la contingencia, motivo por el cual los equipos continuarán trabajando durante los próximos días para asistir a la población afectada.
Como eje fundamental de esta política de salud itinerante, se anuncia que desde hoy el operativo Extramuros está en Morillo para garantizar que las especialidades con mayor demanda local sean las que encabecen cada visita, optimizando así la respuesta sanitaria según las necesidades reales de la comunidad.
En coordinación con el Comité de Emergencia, el sistema de salud mantiene operativos el hospital local y los puestos sanitarios las 24 horas, contando con ambulancias activas, stock de medicamentos asegurado y un esquema intensivo de inmunización contra hepatitis, tétanos y difteria.
Rivadavia Banda Sur
Asimismo, la cartera sanitaria continua con los operativos de asistencia multidisciplinaria en Rivadavia Banda Sur para asistir a los sectores aislados por el desborde de los ríos Teuco y Bermejo, alcanzando a las comunidades de El Breal, El Cocal, La Misión Wichí, Pozo Salado, La Esperanza, San Felipe, Pelícano Quemado, La Argentina, Tres Pozos, El Chañaral, Pozo el Pato y El Destierro.
Para acceder a estos territorios, un equipo integrado por médicos, pediatras, nutricionistas, enfermeros y agentes sanitarios se movilizó vía terrestre, fluvial —utilizando gomones, lanchas y piraguas— y aérea, logrando realizar 336 atenciones (186 adultos y 150 pediátricos) y aplicar 106 vacunas. Las acciones incluyeron control nutricional con entrega de alimento terapéutico para menores de 6 años, vigilancia de signos vitales, refuerzo de las Unidades de Recuperación Nutricional (URoC), entrega de pastillas potabilizadoras y vacunación contra el dengue.
En este contexto crítico, los agentes sanitarios trabajaron junto a las familias en el saneamiento de terrenos para prevenir criaderos de mosquitos, mientras que las autoridades mantuvieron reuniones con referentes comunitarios de El Chañaral y La Esperanza ante el alto riesgo de desmoronamiento de los terrenos y el inminente ingreso de agua.
Como parte del protocolo de emergencia, se procedió a la evacuación aérea de pacientes de mayor complejidad y mujeres embarazadas hacia el hospital local.