Cuando Sofía descubrió las reiteradas infidelidades del actor, por el lavarropas que tenía vinculado a su celular, le destruyó gran parte de la sala gamer que Fede Bal armó en su vivienda. De acuerdo a las estimaciones de “Pampito”, panelista de Mañanisima, las pérdidas de Fede «se acercan a los 10.000 dólares, unos 4 millones de pesos”.
Bal es fanático de los videos games. Vaya donde vaya se instala una «sala gamer» para despuntar allí el vicio. Una «sala gamer» es un espacio repleto de consolas, computadoras, joysticks, auriculares, cascos, parlantes, sillas especiales y todo tipo de elementos tecnológicos que ayudan a tener más chances de éxito en los «jueguitos», incluidos los de realidad virtual. Todo eso cuesta mucho dinero.
Pero no sólo eso tenía el hijo de Carmen Barbieri. También estaba su preciada «colección de Legos», los cuales también fueron víctimas de la reacción de Aldrey, quien siguió rompiendo todo lo que encontró a su pasó, tal cual contó Yanina Latorre en LAM.
“Le vacío el departamento» alcanzó a decir Latorre antes de contar que el ensañamiento de Sofía se había dado en el rincón de la casa más preciado de Fede. Si le rompían o le llevaban la licuadora, la minipimer o un reloj despertador ni se mosqueaba. Pero haber perdido una porción importante de su lugar de esparcimiento lo dejó en una profunda tristeza.