La denunciante relató que se enteró de lo sucedido por la directora de la escuela donde su hija asiste a clases. Supo por ella que la menor le había comentado a su maestra que su tío la había besado en la boca. Luego, cuando habló con su hija, le confirmó llorando que un día, cuando se encontraba de visita en la casa del acusado, él entró a la habitación donde ella estaba buscando unas cosas, la abrazó y le dio un beso en la boca.
La menor manifestó que en otra oportunidad, cuando su tío la pasó a buscar para llevarla a catecismo, había querido besarla de nuevo, pero ella se negó.
La madre de la niña radicó la denuncia. El sujeto de 52 años fue condenado a seis meses de prisión condicional en el marco de un procedimiento abreviado del Plan Piloto de Oralidad.
El juez Martín Pérez lo consideró autor del delito de abuso sexual simple y le fijó reglas de conducta que deberá cumplir durante dos años para mantener la condicionalidad de la pena. Entre otras obligaciones, deberá mantenerse alejado de la denunciante y de su grupo familiar y evitar cualquier tipo de contacto con ellas. Además, deberá realizar tratamiento psicológico.