Como cada 25 de septiembre, hoy se celebra el Día Marítimo Mundial, una jornada promovida por la Organización Marítima Internacional (OMI / IMO) para poner en valor el transporte marítimo, la seguridad en la navegación y la protección del medio marino.
El lema elegido para esta edición es «Nuestros océanos, nuestra obligación, nuestra oportunidad», el cual subraya tres ideas clave:
– Nuestros océanos: el mar es fundamental para la economía global, ya que más del 80 % del comercio mundial por volumen se realiza por vía marítima. También es un regulador climático vital, una fuente de alimentos y un hábitat para innumerables especies marinas.
– Nuestra obligación: las distintas partes interesadas en el transporte marítimo –incluyendo autoridades portuarias, navieras, gobiernos y la OMI– tienen la responsabilidad colectiva de proteger el medio marino, reducir la contaminación y gestionar de forma sostenible los recursos del océano.
– Nuestra oportunidad: el contexto marítimo y logístico ofrece una posibilidad para liderar en la transición hacia un transporte más limpio, eficiente y respetuoso con el medio ambiente, y para apoyar acuerdos internacionales sobre biodiversidad marina, gestión del plástico oceánico y los desafíos del calentamiento global.
Retos y prioridades del sector marítimo
El Día Marítimo Mundial no solo celebra al sector, sino que también sirve como plataforma para reflexionar sobre los principales desafíos a los que se enfrenta:
– Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación procedente de los buques, a través de nuevas tecnologías, combustibles alternativos y mejores normas de operación.
– Controlar y prevenir la contaminación por hidrocarburos, aguas de lastre y residuos marinos, en cumplimiento de convenios internacionales como MARPOL y otros instrumentos de la OMI.
– Mejorar la seguridad marítima y las condiciones de trabajo de la gente de mar, una prioridad que sigue vigente, especialmente ante los riesgos asociados al cambio climático y a los nuevos tipos de embarcaciones.
– Garantizar una gobernanza efectiva de los océanos, promoviendo acuerdos internacionales para la conservación y uso sostenible de la biodiversidad marina más allá de las jurisdicciones nacionales (por ejemplo, el Acuerdo BBNJ de la ONU).




