Los incendios forestales en Canadá generaron una enorme humareda que fue arrastrada más de 1.500 kilómetros por el viento, hasta llegar a la principal ciudad de Estados Unidos. Los famosos rascacielos, parques, calles y puentes quedaron inmersos en un denso humo y debajo de un cielo de color anaranjado.

El comisionado de Sanidad de Nueva York, Ashwin Vasan, pidió a los neoyorquinos que eviten salir a la calle, salvo que sea «absolutamente necesario» y recomendó el uso de mascarillas, como la N95, para quienes tengan que realizar actividades en el exterior.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, emitio un mensaje a través de Twitter: «Es crucial que los estadounidenses que estén experimentando la peligrosa polución en el aire, especialmente los que tengan alguna enfermedad, escuchen a las autoridades locales y se protejan a sí mismos y a sus familias».




