Tras el duro golpe recibido en el Senado, el Gobierno repudió este jueves el rechazo de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla para ocupar un lugar en la Corte Suprema. En un comunicado de la Oficina del Presidente afirmaron esta negativa no fue por «cuestiones de idoneidad» sino por «motivos meramente políticos».
«Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un Presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara Alta es el refugio de la casta política en el Congreso de la Nación», acusó el Gobierno en el comunicado.
La Oficina del Presidente calificó al Senado como una «maquina de impedir» cuyo único objetivo es «obstruir el futuro de la Nación Argentina». Los «motivos políticos» serían «la preocupación por sus causas judiciales y las de sus dirigentes». Por ello, asegura el comunicado, fue demorada la discusión de ambos pliegos.

«Es evidente que la politización de la justicia representa una amenaza para la democracia. Mientras la clase política anteponga su protección penal y no la normalización del sistema judicial, el derecho a la justicia continuará limitado en la República Argentina», advirtieron.
A pesar del revés, el Presidente promete seguir «trabajando incansablemente para garantizar la independencia judicial y restaurar la confianza del pueblo en las instituciones, utilizando todas las herramientas que la Constitución Nacional y el voto popular han puesto en sus manos».




