Más de 500 vuelos fueron cancelados, lo que afectó a unos 22.800 pasajeros. En 1883 provocó un tsunami que mató 36.000 personas y en 2018 hubo 430 fallecidos.

El volcán Anak Krakatau entró en erupción en Indonesia y provocó un grave caos aéreo. Las autoridades paralizaron las operaciones en el Aeropuerto Internacional Soekarno-Hatta de Yakarta. Además, la medida afectó a otros cinco aeropuertos nacionales durante la jornada del domingo.
La gran nube de ceniza alteró 516 vuelos y perjudicó a más de 22.800 pasajeros. Hasta el momento, los organismos oficiales no reportan víctimas ni personas heridas. Tampoco fue necesario ordenar evacuaciones en las poblaciones cercanas.
Detalles del evento y avance de la ceniza
El macizo está ubicado en el estrecho de Sunda, entre las islas de Java y Sumatra. El volcán mostró señales de actividad desde el viernes previo a la gran explosión.
Posteriormente, el cono registró una erupción continua de 25 horas. El fenómeno comenzó el viernes por la noche y finalizó la medianoche del domingo. Después de esta fase, los expertos observaron tres explosiones estrombolianas con columnas de lava negra.
Las imágenes satelitales detectaron dos enormes columnas de ceniza volcánica. La primera alcanzó los 6.100 metros de altura y avanzó hacia el noreste. Esta nube afectó directamente a la capital Yakarta y a la provincia de Banten.
La segunda columna llegó a los 15.200 metros de altitud. Esta masa de aire se desplazó hacia el oeste y cubrió sectores de Lampung y Bengkulu.
Antecedentes históricos y nivel de alerta
El Anak Krakatau es el sucesor del famoso volcán Krakatoa. Su nombre significa «hijo de Krakatoa» en el idioma indonesio.
El histórico Krakatoa protagonizó una devastadora erupción en el año 1883. Aquel evento generó un tsunami de 22 metros y causó más de 36.000 muertes. Tras la desaparición del volcán original bajo el agua, el nuevo cono emergió en 1930.
En diciembre de 2018, el volcán sufrió un colapso parcial. La explosión provocó un tsunami costero que dejó 430 fallecidos y más de 7.200 heridos.
Actualmente, la Agencia Geológica de Indonesia mantiene el nivel de actividad en Alerta III. Los científicos registran una elevada sismicidad en la zona. Las autoridades exigen mantener un perímetro de seguridad de tres kilómetros alrededor del cráter. Además, recomiendan el uso de mascarillas ante la caída de ceniza.





