El vocero del primer ministro laborista reiteró el firme compromiso con el mantenimiento de la unión, ante las exigencias de las tres naciones.

Reino Unido rechazó el reclamo de independencia impulsado por líderes de Escocia, Irlanda y Gales. El vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó que el dirigente considera que el país funciona mejor cuando promueve valores conjuntos en lugar de dividirse.
La postura del gobierno británico
El gobierno central pidió a los gobiernos locales que colaboren para mejorar las condiciones de vida de la población. El Ejecutivo está dispuesto a debatir mecanismos financieros para garantizar seguridad económica, pero descartó involucrarse en debates constitucionales o futuros referendos. Los gobiernos británicos siempre rechazaron estas consultas populares desde el referéndum escocés de 2014, donde el 55 por ciento votó en contra de la independencia.
El memorando de los líderes locales
Previamente, los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un memorando en Cardiff para avanzar hacia su independencia con guiños a la Unión Europea. El primer ministro escocés, John Swinney, el galés Rhun ap Iorwerth y la norirlandesa Michelle O’Neill afirmaron que sus naciones tienen derecho a la autodeterminación y que ningún gobierno de Westminster puede poner trabas a la democracia.
Los dirigentes participaron como responsables de sus partidos políticos y no como representantes de sus Ejecutivos. Acordaron cooperar para fortalecer la economía y expandir recursos energéticos, aunque reconocieron que existen diferentes posturas constitucionales entre ellos. El Partido Nacional Escocés busca un nuevo referéndum, Plaid Cymru defiende ampliar competencias galesas y el Sinn Féin promueve la reunificación de Irlanda.
Análisis de la viabilidad independentista
El analista internacional Alejandro Laurnagaray señaló que existe mucha narrativa en torno al tema, pero la realidad muestra un panorama diferente. En 2014 la mayoría de los escoceses rechazó la separación, en Irlanda del Norte menos del 35 por ciento apoya la reunificación y en Gales el apoyo también resulta minoritario.
Laurnagaray destacó que Irlanda del Norte y Gales reciben financiamiento del Reino Unido y que el apoyo a un referéndum en el Parlamento británico resulta inferior al diez por ciento. Por lo tanto, los especialistas consideran improbable una ruptura constitucional a corto plazo.




