Decenas de pacientes iniciaron acciones judiciales contra Novo Nordisk y Eli Lilly, tras atribuir a sus tratamientos para diabetes y obesidad episodios compatibles con neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica.

Decenas de pacientes en Estados Unidos presentaron demandas contra Novo Nordisk y Eli Lilly. Los afectados sostienen que los medicamentos GLP-1 provocaron una rara lesión en el nervio óptico. Esta afección puede causar una pérdida repentina y permanente de la visión. Entre los fármacos mencionados figuran Ozempic, Wegovy y Zepbound.
Los reclamos se centran en la neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica. Esta enfermedad recibe el nombre de NAION. Las demandas cuestionan si las empresas informaron de manera suficiente los riesgos de estos tratamientos para la diabetes y la obesidad.
Novo Nordisk fabrica Ozempic y Wegovy, cuyos productos utilizan semaglutida como principio activo. Eli Lilly produce Zepbound, cuyo componente principal es la tirzepatida. Las compañías rechazan que exista una relación causal demostrada entre los fármacos y la afección ocular.
La NAION ocurre cuando disminuye el flujo de sangre hacia el nervio óptico. El problema causa una reducción súbita e indolora de la visión, habitualmente en un solo ojo. El daño provocado puede persistir de por vida. La enfermedad también presenta factores de riesgo propios, tales como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la apnea obstructiva del sueño y diversas patologías cardiovasculares.
Las demandas judiciales y los estudios científicos
Un estudio jurídico presentó más de 90 demandas desde 2025 en tribunales estatales de Nueva Jersey contra Novo Nordisk. Las acciones legales representan a personas que desarrollaron NAION tras utilizar Ozempic o Wegovy.
También existen acciones judiciales federales en Filadelfia contra Novo Nordisk y Eli Lilly por una presunta falta de advertencias adecuadas. Los casos federales están reunidos en un expediente multidistrital. La jueza Karen Spencer Marston supervisa este proceso que coordina las etapas previas sin definir compensaciones económicas todavía.
La preocupación sobre la semaglutida creció tras una investigación publicada en 2024 por la revista médica JAMA Ophthalmology. El trabajo examinó registros de pacientes en Boston y detectó una frecuencia mayor de NAION entre quienes usaban semaglutida.
Los autores calcularon un riesgo elevado tanto en pacientes con diabetes tipo 2 como en personas con sobrepeso u obesidad. Aun así, los especialistas advirtieron que el diseño observacional y el bajo número de casos impiden concluir de forma definitiva que la semaglutida cause la enfermedad.
Advertencias internacionales y postura de las empresas
Un análisis de dos años sobre más de 159.000 personas evaluó a pacientes tratados con semaglutida o tirzepatida. El estudio identificó una mayor cantidad de casos en el grupo tratado frente al grupo de control.
La Agencia Europea de Medicamentos concluyó en junio de 2025 que la NAION constituye un efecto adverso muy raro de la semaglutida. El organismo recomendó actualizar la información de los prospectos en Europa con una frecuencia estimada de un caso cada 10.000 pacientes.
En Estados Unidos, las etiquetas de los productos incluyen advertencias sobre cambios en la visión vinculados con la retinopatía diabética. Sin embargo, todavía no incorporan a la NAION como un efecto adverso específico.
Novo Nordisk sostiene que sus ensayos clínicos no mostraron un incremento del riesgo de esta enfermedad ocular. Eli Lilly afirma que revisa los datos sobre cuestiones oftalmológicas y defiende la seguridad de sus tratamientos. Por su parte, la Academia Estadounidense de Oftalmología recomendó que las personas con pérdida repentina de visión consulten de inmediato a un médico antes de modificar su medicación.




