Un equipo de científicos de las universidades de Columbia Británica y Toronto descubrió un sistema de limpieza oculto en la parte posterior del ojo. Este mecanismo permite drenar fluidos y desechos a través de una ruta desconocida hasta el momento.

El hallazgo desafía los conceptos tradicionales sobre la anatomía ocular y abre opciones para tratar patologías como el glaucoma y la degeneración macular.
Durante décadas, la comunidad médica asumió que el ojo carecía de un sistema de drenaje linfático propio. Sin embargo, los investigadores identificaron la salida linfática ocular posterior, conocida como sistema POLO. Esta vía transporta los residuos biológicos desde el globo ocular hacia la red linfática general del cuerpo.
Metodología aplicada e importancia para la retina
Las pruebas realizadas en ratones demostraron que la vía POLO cumple un rol clave en la eliminación de toxinas. La retina genera continuamente subproductos debido a su alta actividad metabólica. Por esta razón, el órgano necesita un canal efectivo para eliminar las sustancias no deseadas sin dañar la visión.
Para verificar este proceso, los expertos emplearon resonancias magnéticas e imágenes por fluorescencia. El grupo aplicó moléculas trazadoras en la zona posterior del ojo y rastreó su recorrido en tiempo real. De esta manera, confirmaron la presencia de pequeños vasos linfáticos en la coroides, la capa vascular ubicada debajo de la retina.
Proyección de nuevas alternativas terapéuticas
El hallazgo confirma que la estructura ocular posee un método natural para expulsar materiales dañinos fuera de la zona retiniana. Las científicas Neeru Gupta y Yeni Yücel explicaron que este mecanismo ofrece un marco novedoso para entender la progresión de enfermedades complejas.
Si los especialistas logran fortalecer este canal de limpieza, la medicina desarrollará terapias más efectivas para preservar la vista. La revista Translational Vision Science & Technology publicó el estudio completo, el cual contó con el financiamiento de instituciones científicas canadienses.




