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Alarma por cuatro muertes súbitas en el fútbol amateur de Salta y la advertencia de un cardiólogo

Una serie de fallecimientos trágicos encendió la máxima alarma en los torneos de fútbol amateur de la provincia de Salta. En un lapso muy breve, cuatro futbolistas perdieron la vida por muerte súbita durante o inmediatamente después de jugar partidos recreativos.

Entre los casos más tristes figuran los de Moisés Orlando Cedeño Jiménez y un deportista de apellido Mendoza en Finca Pulares, Chicoana.

Las tragedias ocurrieron en medio de la desesperación de sus propios compañeros. Los jugadores debieron improvisar traslados en autos particulares debido a la angustiante demora de los servicios de emergencia. La situación deja al descubierto fallas organizativas graves en predios que operan sin médicos fijos, ambulancias ni Desfibriladores Externos Automáticos (DEA).

La advertencia médica sobre los riesgos del corazón

Frente al aumento de fatalidades, el cardiólogo salteño Nicolás Igarzábal lanzó una severa advertencia. El especialista remarcó que los problemas coronarios aumentan de forma drástica a partir de los 40 años debido al colesterol acumulado en las arterias. Además, explicó que un infarto masivo puede presentarse sin ninguna molestia previa. Por esa razón, no sentir dolor no garantiza estar sano.

Igarzábal recomendó controlar de forma periódica la presión arterial, el peso, el tabaquismo y los antecedentes familiares. Asimismo, el médico destacó que saber hacer maniobras de RCP e iniciar la reanimación con un desfibrilador resulta clave para salvar una vida. Los fallecimientos recientes muestran la falta de seguridad básica en un ámbito deportivo que mueve importantes sumas de dinero en inscripciones.

Falta de controles médicos y responsabilidad organizativa

Muchas entidades organizadoras eluden su responsabilidad mediante deslindes firmados por los propios participantes. La ausencia de estudios médicos obligatorios por liga y la falta de personal capacitado transforman a los predios en lugares de alto riesgo. Exigir estudios cardiológicos rigurosos en cada torneo es una necesidad urgente.

Equipar a cada complejo con desfibriladores y personal preparado constituye la única medida real para cuidar la salud de los competidores. Prevenir estas muertes evitables exige el compromiso firme de las organizaciones deportivas y de los entes de control provincial. La seguridad de los deportistas debe ser siempre la prioridad absoluta.