Un aberrante doble crimen conmociona a la sociedad paulista tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de una reconocida abogada de 29 años y su hijo de seis, encontrados juntos sobre una cama matrimonial en las afueras de San Pablo; el caso, que es investigado bajo las carátulas de femicidio y vicaricidio, tiene como único detenido a la expareja de la mujer, un empresario con antecedentes de violencia que quedó acorralado por las cámaras de seguridad del edificio y por una escalofriante llamada donde él mismo dio aviso sobre la presencia de los cadáveres.

La policía encontró muertos a una abogada y a su hijo de seis años en un departamento de Cotia. Las autoridades detuvieron a la expareja de la mujer como principal sospechoso. El hombre tiene 41 años y cuenta con antecedentes por violencia de género.
Los efectivos hallaron los cuerpos de Anna Gabriela Faria Lima y de su hijo Raphael sobre una cama matrimonial. La madre de la víctima denunció la desaparición tras percatarse de su ausencia en una audiencia. Las pericias preliminares apuntan a una posible asfixia, aunque los especialistas analizan los detalles del hecho.
Evidencias, cámaras de seguridad y detención del sospechoso
Las cámaras del edificio registraron la llegada del sospechoso junto a las víctimas el domingo por la noche. Horas más tarde, el hombre se retiró solo del complejo. Los investigadores no detectaron el ingreso de otras personas durante ese tiempo.
El propio sospechoso llamó a un estudio jurídico para dar la ubicación de los cadáveres. Luego de esa comunicación, la policía montó un operativo y arrestó al empresario en la casa de sus padres. La Justicia dictó la prisión preventiva del acusado mientras avanza la causa por femicidio y vicaricidio.
Testigos y familiares señalaron que la relación estuvo marcada por constantes amenazas y conductas controladoras. La pareja llevaba pocos meses separada. Allegados afirmaron que el acusado llegó a exhibir un arma de fuego para amedrentar a la víctima en oportunidades anteriores.
La abogada pertenecía a una familia con trayectoria en la política de San Pablo. La víctima era hija de un ex concejal de la capital y bisnieta de un antiguo intendente paulista. La comunidad local sigue con gran atención el avance del caso y exige justicia por ambas muertes.







