El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó a un hombre de 35 años como presunto autor de los delitos de desobediencia judicial (dos hechos), amenazas y lesiones doblemente agravadas por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, en concurso real, en perjuicio de su expareja.
Durante la audiencia de imputación, el acusado fue asistido por la defensa oficial y desde la Fiscalía se solicitó el mantenimiento de su detención.
Uno de los hechos ocurrió el 19 de febrero, cuando el hombre se presentó en el domicilio de la mujer en el barrio Islas Malvinas, e ingresó sin autorización. Según el relato de la denunciante, el acusado se encontraba en aparente estado de ebriedad y comenzó a realizarle reclamos vinculados a la relación que habían mantenido durante aproximadamente cuatro años y de la que nació un hijo en común de cinco años.
En medio de la discusión, el hombre la habría sujetado con fuerza del brazo derecho, provocándole lesiones. Posteriormente la mujer logró retirarse del lugar y solicitar ayuda. Tras ser examinada por un médico, se dejó constancia de dos escoriaciones lineales de aproximadamente tres centímetros en el brazo derecho, compatibles con una agresión física.
Un segundo episodio fue denunciado como ocurrido el 7 de marzo, cuando el hombre volvió a presentarse en el mismo domicilio. Según la denuncia, ingresó hasta la habitación de la mujer y comenzó a reclamarle por la denuncia previa, exigiendo explicaciones sobre un llamado que había recibido desde la policía.
Ante esta situación, la mujer le pidió que se retirara del inmueble y, frente a su negativa, se comunicó con el Sistema de Emergencias 911. Personal policial se desplazó al lugar tras recibir un alerta por un hecho de violencia familiar y, al arribar, entrevistó a la denunciante, quien manifestó que su expareja la había amenazado para que retirara la denuncia.
Con autorización de la damnificada, los efectivos ingresaron al domicilio y procedieron a demorar al acusado, quien fue trasladado a la Comisaría Segunda de Rosario de Lerma para las diligencias correspondientes.
El fiscal Escalante destacó que de las actuaciones surge además que el acusado se encontraba debidamente notificado desde el 21 de febrero de 2026 de medidas cautelares vigentes, las cuales le prohibían ejercer actos de violencia, comunicarse con la denunciante por cualquier medio y acercarse a menos de 500 metros de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier sitio que frecuentara. Pese a estas restricciones, habría concurrido nuevamente al domicilio de la víctima y mantenido contacto con ella, lo que constituye un presunto incumplimiento de la orden judicial.




