El presidente electo alertó sobre un supuesto ofrecimiento millonario para asesinarlo, atribuido al ELN y disidencias de las FARC durante su agenda de empalmes regionales.

El clima político en Colombia se intensificó tras un comunicado oficial del equipo de seguridad de Abelardo De La Espriella, presidente electo, que advierte sobre un plan criminal para atentar contra su vida. La denuncia se suma a las tensiones generadas por el anuncio de Gustavo Petro, quien presentó una demanda de nulidad electoral alegando fraude en los comicios.
La amenaza contra De La Espriella
Según el comunicado, información de inteligencia reveló que estructuras criminales del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las disidencias de las FARC habrían ofrecido hasta 3 mil millones de pesos (más de 900 mil dólares americanos) para ejecutar un atentado contra el presidente electo.
El plan incluiría intentos de infiltración en ruedas de prensa y actividades públicas, incluso en eventos con presencia de niños y adultos mayores, con el objetivo de aprovechar escenarios multitudinarios para materializar una acción violenta.
De La Espriella aseguró que no suspenderá su agenda de empalmes regionales ni el proceso de transición territorial, porque considera que Colombia no puede ceder ante las amenazas.
Sin embargo, anunció que se adoptarán controles extraordinarios de seguridad para proteger tanto a los asistentes como a su equipo de gobierno. El comunicado solicita además a las autoridades investigar el origen de la amenaza y neutralizar cualquier acción que ponga en riesgo la vida del mandatario electo o de la población civil.

Petro pide nulidad electoral
En paralelo, el presidente saliente Gustavo Petro insistió en sus denuncias de fraude electoral y confirmó que presentó una demanda de nulidad ante el Consejo de Estado de la justicia colombiana.
Petro aseguró que cuenta con pruebas para sustentar su acción y que incluso podrían frenar la ceremonia de transmisión de mando prevista para el 7 de agosto. La ofensiva judicial estaría encabezada por el exmagistrado del CNE, Luis Guillermo Pérez, quien habilitó una plataforma digital para sumar ciudadanos como demandantes.

Petro argumenta que hubo irregularidades en el proceso, incluyendo supuesta injerencia extranjera y manipulación del software electoral. Sin embargo, informes de inteligencia del Estado concluyeron que no existen pruebas sólidas que respalden sus denuncias. Aun así, el mandatario reiteró que seguirá impulsando acciones judiciales.
La denuncia de un plan de atentado contra De La Espriella y el pedido de nulidad de Petro configuran un escenario de máxima tensión política y de seguridad en Colombia.
Mientras el presidente electo enfrenta amenazas atribuidas a grupos armados ilegales, el mandatario saliente busca judicializar el resultado electoral, prolongando la incertidumbre institucional, reflejando así la fragilidad del momento que atraviesa el país, a menos de tres semanas de la posesión presidencial.




