En el marco de la investigación por la desaparición de Rosmary Aramayo Torres, y ante la presunción de que la mujer podría encontrarse sin vida, el fiscal penal de Salvador Mazza en feria, Jorge Armando Cazón, derivó a la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) la causa, a la cual caratuló como femicidio.
El cambio de unidad investigativa se dispuso tras la declaración ampliada del imputado, realizada el día de hoy a las 19:54, a pedido expreso del mismo y en presencia de su abogado defensor.
El hombre relató que el pasado 17 de enero, mientras estaba junto a su pareja en las inmediaciones del río, en un lugar conocido como Pozo La Yegua, se habría producido un desborde de la tierra y la mujer habría caido al agua. El imputado manifestó que no pudo ingresar al río porque no sabía nadar y que, habría permanecido en la orilla esperando que su pareja saliera, pero esto no ocurrió. Aseguró sentirse en estado de shock y dispuesto a colaborar para identificar el lugar exacto de los hechos.
Con base en esta declaración, y considerando que la causa excede su competencia, el fiscal Cazón resolvió remitir el caso a la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) para corroborar la versión del imputado y profundizar en la investigación a través de las diligencias pertinentes.

La investigación inició tras la denuncia presentada el 17 de enero por el hombre, quien informó sobre la desaparición de su pareja, Rosmery Aramayo Torres, con quien mantenía una relación de 22 años y tiene dos hijos en común. Según su relato, ambos se habían desplazado a la localidad de Yacuiba, Bolivia, por pasos no habilitados para realizar compras. Al llegar, la mujer manifestó su intención de finalizar la relación, indicando que tenía una nueva pareja, para luego retirarse en un vehículo desconocido.
Sin embargo, la denuncia presentada por el acusado, presentó inconsistencias con las pruebas recolectadas por la Fiscalía. Testimonios de familiares y relevamientos de cámaras de seguridad públicas y privadas en Salvador Mazza y en la Ruta Nacional 34 mostraron movimientos sospechosos del imputado. Según estas pruebas, el hombre habría regresado a territorio argentino en su camioneta, acompañado por una persona cuya descripción coincide con la vestimenta de la mujer desaparecida.
Asimismo, familiares de la mujer reportaron comportamientos inusuales del imputado, como cargar su camioneta apresuradamente y su intención de abandonar la localidad sin dar explicaciones claras, tras lo cual fue detenido.




