Este sábado, Carlos III fue coronado oficialmente como rey del Reino Unido, en una ceremonia magnífica y profundamente religiosa en la Abadía de Westminster, tras la muerte de su madre, la reina Isabel II, en septiembre de 2022.
En el momento más importante de este acto protocolario, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, colocó sobre la cabeza de Carlos III la suntuosa corona de San Eduardo, del siglo XVII, la cual está hecha en oro y decorada con rubíes, amatistas, zafiros, granate y topacios.

Tras colocarle la corona, el arzobispo gritó a la congregación “Dios salve al Rey”, tras lo cual se escucharon trompetas.
Sentado en la silla de roble de San Eduardo, considerado el mueble más antiguo del Reino Unido y colocado sobre un piso de mosaico medieval, Carlos III fue coronado luego de recibir las distintas insignias reales, que simbolizan las responsabilidades como el jefe de Estado británico hasta el día de su muerte.
Asimismo, al rey se le entregó el orbe del soberano, que simboliza el mundo; el cetro con cruz, que representa el mundo cristiano; y el cetro de la paloma, símbolo del papel espiritual del monarca.




