Rosa Micaela Quipildor tenía dentro de su cuerpo 101 cápsulas con droga. Tenía antecedentes por delitos similares en nuestro país.

La policía de Japón arrestó a Rosa Micaela Quipildor en el aeropuerto de Haneda. La mujer de 30 años viajó desde Brasil con escala previa en Londres.
Agentes aduaneros sospecharon de su actitud durante los controles de rutina. Un examen médico en un hospital confirmó la presencia de cápsulas en su estómago.
Los médicos retiraron 101 paquetes con más de un kilo de cocaína. El cargamento supera los 150 mil dólares en el mercado ilegal japonés.
Confesión sobre la red de narcotráfico
Durante los interrogatorios, la mujer admitió la maniobra ante la policía local. Un grupo criminal le ofreció 7.000 dólares por concretar el traslado.
Quipildor conoció a una integrante de la banda durante un festival en Argentina. Luego viajó a Brasil, donde ingirió las cápsulas antes de abordar el avión.
La Justicia de Tokio investiga a los organizadores internacionales del contrabando. Las autoridades buscan identificar a los contactos que coordinaron la operación en Sudamérica y Asia.
Antecedentes por contrabando de drogas en Argentina
La acusada ya contaba con una condena penal previa en la Argentina. En 2022, el Tribunal Oral en lo Penal Económico N°1 la condenó a tres años de prisión en suspenso.
En esa oportunidad, la mujer intentó enviar cocaína a Tailandia y Malasia por correo privado. Las empresas de encomiendas detectaron los envíos ilegales en sucursales de Buenos Aires.
La imputada aceptó su responsabilidad mediante un juicio abreviado. La Justicia fijó pautas de conducta que la mujer debía cumplir durante tres años.
Vulnerabilidad social y reclutamiento criminal
Los jueces otorgaron la ejecución condicional de la pena debido a su extrema vulnerabilidad social. Quipildor cuidaba a sus tres hijos en la villa 1-11-14 del Bajo Flores.
Además, la joven subsistía mediante planes sociales y la ayuda de comedores comunitarios. El fallo judicial determinó que organizaciones narco aprovecharon su necesidad económica para reclutarla.