La imagen que se hizo viral en 2024 suma un nuevo capítulo con el duelo entre el campeón vigente y el joven llamado a marcar una era.

La historia del fútbol está escrita con tinta de genialidad, pero a veces el azar decide aportar su propia magia. Todo comenzó a salir a la luz pública en 2024, cuando Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, compartió una imagen en su cuenta de Instagram.
En ella se veía a un sonriente bebé disfrutando de un baño de espuma en un pequeño balde de plástico, acompañado por su madre, Sheila Ebana, y por un jovencísimo futbolista de pelo largo. Ese futbolista era un Leo Messi de apenas 20 años.
La imagen, capturada en diciembre de 2007 para un calendario solidario organizado por el diario Sport y Unicef, permaneció guardada como un secreto familiar durante casi dos décadas.
«Bueno, he crecido un poquillo y Leo también. Ojalá que pueda enfrentarme a Lionel Messi en la final, ya que no pudimos en la Finalisíma”, expresaba con timidez Lamine Yamal en una entrevista reciente con el medio ‘DAZN’ al contemplar la instantánea. Su deseo se ha cumplido.
La interacción incómoda que predijo el futuro
«No hay dinero que pague una foto como esa», confiesa Joan Monfort, el fotógrafo que disparó la cámara aquel día y quien revivió los detalles para la Agencia Efe. Monfort no tenía idea de quién era ese bebé de ocho meses hasta que un antiguo compañero de redacción le hizo ver la colosal coincidencia.
Monfort recuerda que la sesión no se realizó en un estudio profesional. Improvisó un fondo granate y dispuso las luces para acotar la escena. La suerte ya había jugado su primer papel en el popular barrio de Rocafonda, en Mataró, donde se realizó un sorteo vecinal para elegir a los niños del calendario.