La sentencia recayó sobre Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen, excajeros de la entidad bancaria nacional.

El juez Domingo Batule declaró culpables a Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen. Ambos trabajaban en la línea de cajas de la sucursal del Banco Nación en Orán. El magistrado los consideró responsables del delito de estafa en concurso ideal con violación de los deberes de funcionario público.
En total, la Justicia probó 17 hechos de fraude. La empleada cometió 16 de las maniobras y su pareja participó en un caso.
Detalles de la jornada judicial y el veredicto
El Tribunal Oral Federal 2 dio a conocer el veredicto este jueves pasadas las trece horas. La audiencia comenzó a las ocho y media de la mañana. En ese momento, el juez ofreció la palabra a los acusados. Sin embargo, ambos imputados prefirieron guardar silencio desde la conexión remota.
El magistrado analizó las pruebas de la causa y los alegatos de las partes. El fiscal federal Marcos Romero lideró la acusación junto a la abogada querellante Ángela Mizzau. La defensa de los empleados estuvo a cargo de los abogados Susana Aramayo y Pedro Arancibia.
El tribunal dará a conocer el monto de las penas la próxima semana. En esa fecha las partes reanudarán el debate oral en la sala.
El ardid del pellizco grabado en cámaras
La maniobra principal ocurría directamente en la línea de atención al público. Castro ejecutaba el engaño mediante una táctica conocida como «pellizco».
El fiscal Romero mostró videos claves durante las audiencias. En las imágenes se observa cómo la cajera contaba el dinero de los clientes. En ese instante, la mujer separaba varios billetes y los ocultaba dentro de un folleto bancario.
La cajera aprovechaba la estructura del mostrador. La máquina contadora de billetes estaba ubicada detrás de un vidrio esmerilado. Por este motivo, las personas no podían ver la maniobra desde su posición.
La sorpresa de las víctimas y las pruebas técnicas
Los clientes estafados vieron las grabaciones por primera vez durante el juicio. En ese momento comprendieron cómo les robaban el dinero de sus depósitos.
Las víctimas nunca presentaron reclamos previos en la entidad. Todas las personas creyeron que el faltante de dinero respondía a un error propio. Por esta razón, el juez descartó la postura de la defensa, que alegaba la ausencia de perjuicio económico para el banco.
Las pruebas técnicas y las declaraciones del personal respaldaron la acusación. El magistrado detalló cada uno de los casos imputados a la pareja.
Rechazo de los planteos presentados por la defensa
La defensa argumentó una supuesta persecución laboral contra los acusados por parte de un tesorero. Incluso presentaron el testimonio de una representante gremial. Sin embargo, el juez sostuvo que los videos muestran con claridad los delitos cometidos, sin importar los conflictos internos.
Los abogados defensores también afirmaron que los imputados ya no eran funcionarios públicos. Para ello citaron un decreto nacional sobre la transformación del banco en entidad privada.
El juez rechazó este argumento de manera directa. Una medida judicial suspendió dicho decreto previamente. Por lo tanto, los trabajadores mantienen su estatus de agentes públicos en la institución.