Durante el fin de semana, la Dirección General de Seguridad Vial de la Policía estableció puestos de control, fijos y móviles, en puntos estratégicos en la Provincia que permitieron el control de más de 10.800 vehículos.
Detectaron más de 1.500 infractores viales. Además, realizaron más de 7.000 test de alcoholemia, lo que les permitió detectar a más de 200 conductores alcoholizados.
Cabe destacar que los controles viales se realizan todos los días. El objetivo es reducir los índices de siniestralidad vial y la detección de la posible comisión de delitos.