El descargo de Tamara Báez sobre su relación con L-Gante: “Yo me enteraba que se veía con Wanda”

Tamara Báez salió a cruzar a L-Gante en sus redes sociales, recordando aspectos negativos de su relación. En un largo descargo en sus historias de Instagram, destacó que su vínculo con el artista “siempre fue una relación supertóxica”.

“No quiero dejar mal parado a nadie, pero tampoco quiero que me sigan dejando mal parada a mí, como dolida, mantenida y esas cosas que dicen que no son ciertas”, comenzó expresando la joven, en referencia a las críticas en su contra.

Además, contó que su embarazo fue difícil y que el cantante solo le pasaba algo de dinero para las ecografías: “Estando embarazada, ya teníamos peleas horribles con Elián, volvía a vivir a lo de mi mamá cada tanto. No quiero dar tantos detalles, pero fueron horribles”.

“Siempre fue una relación supertóxica porque a mí me dolían muchas cosas, nunca supe quedarme callada y él siempre reaccionaba diferente. Lo que más anhelaba era una familia, pero nunca se dio”, continuó explicando Tamara sobre el vínculo con el papá de su hija.

Reprochando las actitudes del referente de la cumbia 420 durante la relación, contó: “Yo me la pasaba sola. Él empezó a salir a bailar, a disfrutar su fama, volvía a cualquier hora o al otro día y peleábamos. Cuando me enteraba de que estaba con otras mujeres siempre quise separarme, pero él me amenazaba con que se iba a matar”.

En su primera referencia a Wanda Nara, Tamara añadió: “Él venía cuando quería, dormía conmigo cuando quería. Me cansé de esa vida, cuando empecé a sospechar sobre W.”.

“Que después de la primera vez que se vieron en el evento de Yao, él mismo me contó que ella le había reaccionado a una historia o algo así. También me dijo cómo le voy a dar bola si es una señora y otras cositas más como hablando mal de ella. Ahí empezó todo”, lanzó sobre ese tema.

«Cuando empezó a faltar más en la casa fue cuando se veía cada vez más seguido con la señora W. Me enteraba de todo siempre. Y lo peor que volvía y quería estar conmigo. Teníamos peleas horribles, me cansé de estar esperando por una familia y de que me humillara. Enojada y llorando guardé sus copas en bolsas y le dije que las viniera a buscar. Ahí decidí separarme por completo”, recordó.

Tamara reveló que ante esa situación sufrió una fuerte depresión donde lloraba todas las noches y sentía miedo estando sola en su casa. Además, todo fue seguido de un gran conflicto legal que terminó con un acuerdo económico del cual ella asegura que solo le alcanza para las expensas de la casa.

“Me hago cargo yo de mi hija, comida, ropa, paseos, pañales. Hace mucho tiempo así. Se dijeron muchas cosas de mí, que me duelen ver porque la gente no sabe ni se imagina”, manifestó.