El Gobierno enfrenta este lunes una instancia decisiva en su intento por frenar el paro de colectivos convocado por la UTA (Unión Tranviarios Automotor) para este martes 6 de mayo.
Las negociaciones se encuentran en punto muerto después de que las cámaras empresarias ofrecieron por los meses de febrero, marzo, abril, mayo y junio un incremento remunerativo del orden del 6% a pagarse a partir del mes próximo.
Así las cosas, serían tres sumas no remunerativas: de $40.000, a pagarse el 26 de mayo; de $50.000, el 16 de junio; y de $70.000, el 15 de julio. «Una falta de respeto», dijeron desde la UTA. Los choferes de colectivo reclaman un básico de $1.7 millones.

Vencida la conciliación obligatoria que dictó la Secretaría de Trabajo hace algunas semanas -y le impidió al sindicato que conduce Roberto Fernández sumarse al paro general del pasado 10 de abril-, la UTA convocó a una medida de fuerza en todo el país a partir de las 0 h de este martes 6 de mayo.
«Pese a las gestiones realizadas por este Consejo Directivo Nacional, hasta el momento no se ha podido mejorar el ofrecimiento empresario y se ha agotado el período de Conciliación Laboral Obligatoria. Conforme ello, como primera medida, se ha resuelto un paro de actividades por 24 horas para el día martes 06 de mayo del corriente, a partir de las 00.00 Hs. a nivel nacional, en empresas de transporte de pasajeros de corta y media distancia», dice el último comunicado del gremio.
En el Gobierno, mientras tanto, exploran alternativas para bloquear una medida de fuerza que afectaría a millones de personas.
Las negociaciones las conduce desde la Secretaría de Transporte su flamante titular, Luis Pierrini, quien la semana pasada fue designado en lugar de Franco Mogetta.




