El Brent vuelve a alcanzar una barrera clave. Aunque los esfuerzos diplomáticos moderan la reacción del mercado, la continuidad de los ataques en Medio Oriente mantienen elevada la incertidumbre sobre el abastecimiento mundial de crudo.

El mercado petrolero comenzó la semana con una leve toma de ganancias, aunque los precios continúan en niveles elevados como consecuencia de la escalada militar entre Estados Unidos e Irán. El barril de Brent, referencia para Europa, cotiza este martes en u$s90, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se ubica cerca de los u$s83, luego de que ambos contratos alcanzaran sus máximos en varias semanas tras superar momentáneamente los u$s90 durante la rueda del lunes. En ese contexto, los principales índices de EEUU operan con una leve alza.
La moderación en los precios responde a que los inversores continúan apostando a que la vía diplomática todavía puede evitar una interrupción prolongada del suministro mundial de petróleo. Sin embargo, el conflicto sigue escalando sobre el terreno y mantiene en alerta a los mercados energéticos.
Durante la madrugada, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció nuevos ataques contra activos militares estadounidenses en Bahréin y Kuwait, mientras que Estados Unidos confirmó una nueva jornada de bombardeos sobre objetivos militares iraníes, en lo que ya constituye el décimo día consecutivo de operaciones. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, calificó el escenario como una «guerra a gran escala», mientras que Washington aseguró que continuará con las ofensivas para reducir la capacidad militar iraní en la región.

La atención continúa en Ormuz y los ataques
La principal preocupación del mercado continúa concentrándose en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. La navegación permanece seriamente afectada tras los ataques a buques comerciales y el bloqueo naval implementado en la zona, elevando el riesgo sobre una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
En las últimas horas, además, el foco comenzó a desplazarse hacia otro punto estratégico: el estrecho de Bab el-Mandeb, corredor que conecta el Mar Rojo con el Golfo de Adén y concentra alrededor del 12% del comercio marítimo mundial. Los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, amenazaron con bloquear el paso de embarcaciones saudíes, lo que podría obligar a numerosos buques a modificar sus rutas y rodear África, incrementando significativamente los costos logísticos y de seguros.
A pesar del deterioro militar, continúan las gestiones diplomáticas para evitar una escalada mayor. Pakistán mantiene contactos con autoridades iraníes, mientras que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró que Washington sigue dispuesto a retomar las negociaciones si existen condiciones para ello.
Los analistas consideran que, por el momento, el mercado descuenta que las interrupciones sobre la oferta mundial serán limitadas. Esa expectativa explica que el Brent haya retrocedido desde los máximos superiores a los u$s91 registrados el lunes, aunque todavía acumula una suba cercana al 4% respecto de una semana atrás.
Desde ING señalaron que las amenazas sobre Bab el-Mandeb incrementarán los costos de transporte y de seguros marítimos, aunque advirtieron que el mercado todavía no da por hecho que un eventual bloqueo pueda sostenerse en el tiempo.

Petróleo: los indicadores a seguir de cerca esta semana
En paralelo, los inversores también comienzan a mirar los próximos datos de inventarios de crudo en Estados Unidos. Este martes se conocerá el informe semanal del American Petroleum Institute (API), mientras que el miércoles la Energy Information Administration (EIA) publicará las cifras oficiales, que servirán para evaluar el equilibrio entre oferta y demanda en el principal consumidor mundial de petróleo.
Por ahora, el precio del crudo continúa sostenido por el riesgo geopolítico. Mientras persistan los ataques en Medio Oriente y las principales rutas marítimas permanezcan bajo amenaza, el petróleo seguirá operando con una elevada prima de riesgo, incluso si las negociaciones diplomáticas logran evitar un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz.




