El hospital San Bernardo incorporó una cámara con tecnología de reconocimiento facial en su acceso principal. Esta herramienta forma parte de un proceso de modernización para resguardar a los pacientes, al personal y a los visitantes.

El sistema genera alertas automáticas cuando detecta coincidencias con perfiles cargados en una base de datos institucional. De este modo, las autoridades buscan prevenir el ingreso de personas con prohibiciones de acercamiento o con antecedentes por hechos ilícitos dentro del establecimiento.
Ampliación de la vigilancia y recursos operativos
El jefe del servicio de Seguridad, Juan Falla, explicó que la medida integra una actualización progresiva de los equipos. El objetivo principal consiste en preservar la integridad de toda la comunidad hospitalaria mediante la suma constante de tecnología.
Actualmente, el dispositivo de seguridad cuenta con más de treinta agentes y una red que supera las dos cámaras de vigilancia monitoreadas las veinticuatro horas. La institución prevé sumar cerca de cien cámaras IP adicionales para acompañar la habilitación del nuevo Bloque Crítico y atender el tránsito diario de dos mil quinientas personas.