El Senado de la Nación aprobó la ley que modifica el régimen de zonas frías y reduce el alcance geográfico de los subsidios al gas. La iniciativa, que contaba con media sanción de la Cámara de Diputados, obtuvo 38 votos a favor y 8 en contra. Con esta medida, el Gobierno nacional busca recortar el beneficio en más de un centenar de localidades del país.

La reforma elimina el subsidio automático por ubicación geográfica en aquellas zonas que habían sido incorporadas durante la ampliación del año 2021. A partir de ahora, el descuento se vinculará estrictamente con la situación socioeconómica de los hogares.
De este modo, solo mantendrán una bonificación del treinta por ciento aquellos usuarios que cumplan con los siguientes requisitos:
- Acreditar ingresos mensuales iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales.
- Contar con un integrante que posea el Certificado Único de Discapacidad.
- Pertenecer a hogares de veteranos de Malvinas o familias registradas en el ReNaBaP.
Regiones que conservan el beneficio general
El proyecto restablece el criterio territorial únicamente para las regiones de temperaturas más extremas del país. Las zonas que conservan el esquema general sin modificaciones son la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la Puna.
Por el contrario, perderán el subsidio automático más de noventa municipios de la provincia de Buenos Aires, localidades del sur y centro de Córdoba, zonas de La Pampa, San Juan, San Luis, Catamarca, La Rioja, Tucumán y varios departamentos de Salta, como la Capital, Cafayate, Cerrillos y Rosario de Lerma.
Impacto en las facturas y acuerdos políticos
El oficialismo consiguió los votos necesarios en la Cámara alta gracias a negociaciones y acuerdos con gobernadores aliados del norte y del sur del país. Por su parte, la bancada peronista se retiró del recinto durante el debate para evitar divisiones internas frente a la norma.
Desde el Poder Ejecutivo argumentan que la ampliación del régimen implementada en 2021 desnaturalizó el sistema al subsidiar a millones de usuarios sin distinción de su poder adquisitivo. Con este nuevo esquema focalizado, se estima que cerca de un millón y medio de hogares perderán el beneficio y verán un incremento en sus próximas facturas de gas.