En medio de una creciente turbulencia financiera y tras sacudir la escena política nacional con su intempestiva renuncia al Consejo de Asesores de Javier Milei, el economista Fausto Spotorno llegará a Salta para disertar a las 19 en la Usina Cultural con motivo de los 120 años de la Cámara de Comercio e Industria. El especialista, cuya salida del Gabinete libertario se desencadenó luego de calificar los recientes anuncios de Luis Caputo como un «muy mal anuncio» que no colmó las expectativas del mercado, analizará en la capital provincial los graves desafíos del escenario económico actual, marcados por el endeudamiento de los hogares, la restricción del crédito y la histórica caída en el consumo de carne vacuna en Argentina.

El economista Fausto Spotorno expuso en la Usina Cultural de Salta durante la celebración por los 120 años de la Cámara de Comercio e Industria. La disertación del especialista ocurrió pocos días después de su salida del Consejo de Asesores Económicos del presidente Javier Milei. Antes de su presentación, el consultor analizó la contracción del crédito, el endeudamiento de las familias y los desafíos de la economía nacional.
El especialista confirmó su dimisión a través de las redes sociales tras cuestionar los anuncios del equipo económico. Spotorno calificó la conferencia del ministro Luis Caputo como un mensaje muy técnico que no colmó las expectativas del mercado. Además, el analista definió el plan oficial como un programa de transición, declaraciones que generaron malestar dentro del oficialismo.
Caída histórica en el consumo de carne vacuna en la Argentina
El escenario recesivo golpea con fuerza el bolsillo de las familias y transforma la dieta de la población. Un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta un consumo anual de carne vacuna de 44,8 kilos por habitante. Este número representa la cifra más baja registrada en los últimos 110 años. Por primera vez en la historia del país, la ingesta de pollo igualará a la de carne bovina.
La sustitución del consumo responde tanto a la búsqueda de alternativas económicas como a un cambio de hábito sostenido. La canasta total de carnes caerá a 105,7 kilos por persona en el año, marcando el nivel más bajo desde 2011. Esta diversificación de la dieta local también permite destinar saldos exportables de carne bovina hacia los mercados internacionales.



