Un masivo ciberataque afectó a más de 700 supermercados en toda Francia. Los atacantes tomaron el control de los sistemas de refrigeración durante la noche.

El software alterado elevó la temperatura de los congeladores hasta los 50 grados. Esta acción provocó la pérdida total de grandes cantidades de alimentos frescos.
Las pérdidas económicas para el sector superan las decenas de millones de euros. Cadenas como Carrefour, Intermarché, Leclerc y Monoprix sufrieron severos daños en sus instalaciones. Asimismo, las altas temperaturas generaron algunos conatos de incendio en varios locales. Las autoridades descartaron problemas inmediatos en el desabastecimiento general de alimentos.
Falla de seguridad en sistemas de refrigeración antiquísimos
El ataque apuntó al programa de regulación térmica de la empresa danesa Danfoss. Los piratas informáticos aprovecharon una falla en modelos antiguos de esta tecnología. Dichos equipos ya no recibían actualizaciones oficiales de seguridad. La firma escandinava recomendaba migrar hacia sistemas modernos para evitar estos riesgos.
La Oficina Anticibercriminalidad de París abrió una investigación judicial urgente. La Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información coordina la respuesta técnica. El Gobierno francés busca identificar a los responsables y evaluar el impacto económico. Analistas internacionales calificaron el hecho como un acto inédito de guerra híbrida.
Preocupación por la seguridad alimentaria en Europa
El ministro de Economía francés, Roland Lescure, mostró preocupación por el incidente. El funcionario advirtió que el ataque atenta contra la soberanía alimentaria del país. Además, instó a las empresas a reforzar sus protocolos de ciberseguridad.
Por su parte, la Unión Europea condenó el sabotaje a través del comisionado de Agricultura. El organismo pidió mayor atención sobre la infraestructura crítica de distribución de comida. Las autoridades europeas buscan prevenir nuevos ataques cibernéticos contra el suministro de alimentos.