Por primera vez en la historia reciente, intendentes de todo el país protagonizaron una protesta conjunta en rechazo a la política económica del Gobierno nacional. La movilización, que reunió a más de 150 jefes comunales, tuvo como epicentro el Ministerio de Economía, donde expresaron su preocupación por la creciente asfixia financiera que atraviesan los municipios.
El reclamo se estructuró en torno a tres ejes principales: la restitución de transferencias a las administraciones locales, la reactivación de obras viales paralizadas y la reducción del precio del combustible, solicitando específicamente retrotraer su valor al 1 de marzo.
Durante la jornada, los intendentes también cuestionaron el destino del Impuesto a los Combustibles Líquidos. Según señalaron, parte de esa recaudación debería destinarse al financiamiento de rutas, obras hídricas e infraestructura estratégica. Sin embargo, denunciaron que esos fondos no están regresando ni a la red vial ni a los municipios.
En ese marco, citaron un informe del Instituto Argentina Grande que revela que el Gobierno nacional acumuló $6,1 billones en impuestos que no se tradujeron en obras de infraestructura. De ese total, $3,1 billones corresponden al ex impuesto PAIS y $3 billones al tributo sobre los combustibles.
El documento también advierte sobre el impacto del aumento del combustible en la economía: entre noviembre de 2023 y abril de 2026, la nafta subió un 542,7%, mientras que la inflación acumulada fue del 292% y los salarios privados registrados crecieron un 288%. Además, el informe destaca que el combustible aumentó un 24% en lo que va del año y anticipa una nueva suba a partir del 1 de mayo.
Otro de los puntos críticos señalados por los intendentes es la caída de la coparticipación. Según datos de la Federación Argentina de Municipios (FAM), en el primer trimestre de 2026 la baja alcanzó el 11%, y si se suman las caídas registradas en 2024 y 2025, el retroceso acumulado ronda el 24%.
Finalmente, los jefes comunales cuestionaron el uso discrecional de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y advirtieron que la reducción de recursos ya impacta en áreas clave como salud, asistencia social, producción y transporte, profundizando la crisis en los territorios.