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Juicio histórico contra Meta por el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil

Meta enfrenta el juicio más grande de su historia por el impacto de Instagram y Facebook en la salud mental de los niños.

Un grupo de 29 fiscales estatales demandó a la compañía ante un tribunal federal de Oakland, California. Los demandantes exigen cambios operativos e indemnizaciones que superan los 1,4 billones de dólares.

Acusaciones de adicción y violación de la privacidad

Los fiscales de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey lideran este primer proceso. Ellos afirman que Meta diseñó funciones adictivas para atrapar a los jóvenes. Según la demanda, la empresa buscó maximizar sus ganancias sin importar los riesgos para los adolescentes.

Además, los estados acusan a la empresa de violar la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet. Meta recopiló datos de menores de 13 años sin el consentimiento de sus padres.

Un enorme riesgo financiero para la empresa

La indemnización que exigen los estados equivale al valor total de Meta en la bolsa. Si el tribunal condena a la firma, esta podría enfrentar la bancarrota.

Los juicios pendientes ya impactaron en las cuentas de la compañía. En el último trimestre, las ganancias de Meta cayeron un 14% debido al aumento de sus gastos legales. La empresa reservó 2.400 millones de dólares para enfrentar estos procesos.

Antecedentes y reveses judiciales previos

Este caso forma parte de un litigio masivo que reúne a más de 3.000 demandantes contra gigantes tecnológicos. Las demandas acusan a estas empresas de fomentar conductas adictivas y provocar daños emocionales en los menores.

Meta llega a este proceso tras sufrir derrotas recientes. Un tribunal de Nuevo México le ordenó pagar 567 millones de dólares para crear un fondo de salud mental juvenil. Asimismo, un tribunal de Los Ángeles condenó a Meta y Google a pagar 6 millones de dólares a una joven que sufrió adicción a las redes durante su infancia.

La postura de la compañía

Meta rechaza las acusaciones y sostiene que son infundadas. La empresa asegura que desarrolló herramientas para proteger a los menores y que colaboró con expertos y padres de familia.

El proceso judicial durará entre cuatro y seis semanas. Durante el juicio, Mark Zuckerberg y Adam Mosseri, responsable de Instagram, testificarán ante la jueza Yvonne Gonzalez Rogers y el jurado.