-- | Hora: --:--:-- |

La alerta de la OMS sobre los adolescentes: el 86% no alcanza la actividad física recomendada

Un alarmante informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió las luces de alerta globales al revelar que unos 240 millones de adolescentes en el mundo no realizan ni un solo día de actividad física a la semana. Tras 15 años de estancamiento en las políticas públicas, el 86% de los jóvenes de entre 11 y 17 años incumple los niveles recomendados de movimiento —afectando de manera crítica y desproporcionada a las mujeres—, en una crisis estructural marcada por la falta de espacios seguros, el avance del sedentarismo digital y la falta de planificación urbana que amenaza con consolidar graves problemas de salud para las próximas generaciones.

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud revela datos preocupantes sobre la salud de los jóvenes. Uno de cada cuatro adolescentes en el mundo no acumuló ni un solo día de actividad física en la última semana.

El informe analiza datos de 140 países y representa a más de tres millones de jóvenes. La OMS confirmó que los índices de inactividad física permanecen estancados desde el año 2010.

Cifras alarmantes y estancamiento de las políticas públicas

La organización define un día activo cuando el joven realiza 60 minutos de ejercicio moderado o intenso. Sin embargo, solo el 14% de los adolescentes alcanza esta meta todos los días de la semana.

En términos concretos, unos 240 millones de jóvenes de entre 11 y 17 años viven en el sedentarismo total. Ningún país marcha por buen camino para cumplir la meta de reducción fijada para el año 2030.

La brecha de género perjudica a las adolescentes

El informe resalta una marcada desigualdad entre hombres y mujeres. El 28% de las adolescentes no registró días activos en la semana, frente al 22% de los varones.

La OMS aclara que esta diferencia no surge por falta de interés femenino. Por el contrario, responde a barreras sociales, espacios públicos inseguros y menor oferta de programas deportivos adaptados.

La inactividad juvenil no representa únicamente una decisión personal de los adolescentes. El crecimiento urbano sin planificación dificulta el uso de bicicletas o las caminatas seguras hacia las escuelas.

Además, el uso excesivo de pantallas, las presiones escolares y las dinámicas familiares promueven hábitos sedentarios. Este estilo de vida aumenta los riesgos de sufrir diabetes, afecciones cardíacas y obesidad en la adultez.

Las cuatro soluciones prioritarias que exige la OMS

Para revertir esta crisis, la OMS propone una hoja de ruta centrada en cuatro pilares de acción coordinada. En primer lugar, los gobiernos deben articular las áreas de educación, transporte, deporte y salud pública.

En segundo término, resulta indispensable garantizar la seguridad urbana para que las jóvenes realicen deportes al aire libre. Asimismo, las autoridades deben subsidiar programas en comunidades desfavorecidas e integrar tecnologías digitales para evaluar los avances reales.