El brote de ébola en la República Democrática del Congo se convirtió en el más letal de su historia.

La epidemia ya causó más de 2.300 muertes y superó los 5.000 contagios. Las autoridades de salud advierten sobre la rápida propagación de la enfermedad.
Récord de víctimas y contagios
El instituto de salud pública registró 5.021 casos y 2.378 fallecidos. De esta manera, la epidemia actual superó los registros del brote de 2018-2020. El escenario actual solo se ubica por detrás de la tragedia vivida en África Occidental entre 2014 y 2016.
La amenaza de la cepa Bundibugyo
La emergencia sanitaria preocupa a los expertos por la presencia de la cepa Bundibugyo. Actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados para esta variante. Además, la tasa de letalidad alcanza el 46,8%.
Los especialistas aseguran que los pacientes llegan tarde a los centros médicos. Muchas personas mueren en sus casas sin un diagnóstico oportuno. Esta situación dificulta el rastreo de contactos y aumenta la cantidad de contagios.
Violencia, fallas del sistema y alerta global
Diversos factores complican la contención del virus en el este del país. La violencia armada, la desconfianza social y la falta de insumos médicos agravan la crisis. Incluso, más de 150 trabajadores de la salud contrajeron la infección.
La ONU advirtió que el virus mata a una persona cada 30 minutos. Por este motivo, el organismo destinó más de 30 millones de dólares para reforzar la asistencia humanitaria urgente.






