En un hito histórico para la ciencia aeroespacial, la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) lanzó con éxito la ambiciosa misión Martian Moons eXploration (MMX) a bordo del potente cohete H3 con destino al sistema marciano. La nave no tripulada buscará convertirse en la primera en la historia en posarse sobre Fobos, la enigmática luna mayor de Marte, para extraer muestras de su regolito y trasladarlas a la Tierra en 2031 junto al todoterreno europeo IDEFIX. Este audaz viaje de ida y vuelta promete descifrar el origen del planeta rojo, buscar indicios de agua y compuestos orgánicos esenciales para la vida, y sentar las bases tecnológicas para establecer una «estación espacial natural» que impulse las futuras expediciones humanas al espacio profundo.

Científicos de Japón lanzaron una nave espacial este martes 20 de octubre de 2026. La misión busca recoger muestras de Fobos, la luna más grande de Marte. Este proyecto internacional quiere descubrir los orígenes del sistema solar y de la vida en la Tierra. El cohete H3 despegó desde el Centro Espacial de Tanegashima a las 04:41 horas locales. La Agencia Espacial de Japón (JAXA) confirmó la separación exitosa de la sonda Martian Moons eXploration (MMX) hacia la región marciana.
Objetivos de la misión y el viaje a Fobos
Si todo marcha bien, la nave llegará a Fobos en agosto. Los expertos planean aterrizar en la superficie y recolectar al menos diez gramos de materiales. Este hito marcará el primer viaje de ida y vuelta a esa zona con cooperación internacional. Además, JAXA evaluará usar Fobos como una base natural. Esta estación servirá en el futuro para planificar viajes tripulados al planeta rojo. La misión también observará a Deimos, la otra luna de Marte, aunque la nave no aterrizará allí.
El reto tecnológico y los instrumentos a bordo
El descenso representa un desafío enorme debido a la gravedad extremadamente baja de Fobos. La sonda pesa 4.480 kilos y cuenta con tres módulos principales para la propulsión, la exploración y el regreso. Japón ya acumuló experiencia previa con otras misiones espaciales de retorno de muestras. El equipo científico instaló trece instrumentos a bordo para cartografiar el terreno y medir minerales. Asimismo, la sonda transporta el pequeño vehículo europeo Idefix. Este rover explorará la superficie durante cien días para buscar los mejores lugares de aterrizaje.
Dos métodos de recolección y la búsqueda de vida
La nave utilizará dos sistemas diferentes para extraer material. Un perforador alcanzará dos centímetros de profundidad en el subsuelo. Por otro lado, un sistema neumático disparará chorros de nitrógeno para levantar polvo y rocas de la superficie. Esta última tecnología cuenta con el apoyo de la NASA. Los investigadores analizarán las muestras en busca de agua, materia orgánica y aminoácidos. Estas moléculas clave podrían arrojar luz sobre los inicios de la vida en la Tierra.
Resolver los misterios del sistema marciano
El astrónomo Asaph Hall descubrió las lunas de Marte en 1877. Desde entonces, su origen sigue siendo un gran enigma para la ciencia. Los expertos debaten dos teorías principales. La primera sugiere un impacto gigantesco que expulsó rocas desde Marte. La segunda plantea que se trata de asteroides atrapados por la gravedad del planeta. Las muestras de Fobos también podrían contener pequeños fragmentos del propio Marte. El análisis de estos materiales permitirá comprender mejor el pasado climático del planeta rojo y su evolución histórica.