El Gobierno busca aprobar una reforma electoral cuanto antes. Sin embargo, el proyecto enfrenta una fuerte resistencia entre sus aliados más cercanos. El debate en el Senado continúa completamente trabado. En la Cámara de Diputados, en cambio, los partidos acompañarán la agenda oficial sin mayores demoras. Ante la amenaza de una sesión opositora, el oficialismo busca votos en el PRO y en el radicalismo. Ninguno de estos sectores define todavía su postura sobre la suspensión de las primarias.

El principal problema ocurre en el Senado. Sin los votos de estas dos fuerzas, el oficialismo no alcanza la mayoría necesaria para avanzar.
Tensiones internas y el rol de los funcionarios
Patricia Bullrich dejó las negociaciones de la reforma política en manos de Diego Santilli. La relación entre ambos funcionarios atravesó momentos de profunda tensión pública en el pasado. Ahora, Santilli carga con la enorme responsabilidad de suspender las primarias. Gran parte del éxito depende de las negociaciones con los gobernadores provinciales. El jefe de Gabinete mantuvo reuniones en París y continúa las gestiones desde su despacho. Su objetivo principal consiste en desarticular las estrategias opositoras. El Gobierno necesita asegurar la reelección de Javier Milei mediante esta ingeniería electoral.
La resistencia de los aliados y de los jefes comunales
El Ejecutivo necesita también el apoyo partidario directo en el Congreso. La Unión Cívica Radical y el PRO evitan dar garantías sobre el futuro de las PASO. Cristian Ritondo afirmó que su partido no mantiene una postura unificada sobre el tema. Voceros radicales rechazan modificar las reglas electorales actuales. Jorge Macri se pronunció abiertamente en contra de cambiar las PASO para el año dos mil veintisiete. El jefe de Gobierno porteño propuso postergar cualquier modificación hasta el dos mil treinta y uno. El oficialismo necesita treinta y siete votos en el Senado para aprobar la ley. La Libertad Avanza cuenta únicamente con veintiún senadores propios. Por lo tanto, requiere sumar dieciséis votos adicionales de otros espacios.
Posturas provinciales y el debate por el Presupuesto
El radicalismo aporta diez votos clave en la Cámara alta. Muchos de estos legisladores responden directamente a sus gobernadores. Raúl Jalil influye sobre los senadores del bloque Convicción Federal. En contraposición, Osvaldo Jaldo anticipó su firme rechazo a eliminar las primarias. Gustavo Sáenz respalda la eliminación porque Salta ya eliminó ese sistema en su territorio. Rolando Figueroa coordina acciones con senadores neuquinos para promover la Ficha Limpia. Por otro lado, el debate por el Presupuesto dos mil veintisiete genera nuevos cruces políticos. Los mandatarios provinciales reclaman fondos frescos debido a la escasez de recursos. Santilli dialoga con Luis Caputo para destrabar el financiamiento y lograr la aprobación de las leyes.
Reorganización y cambios en las comisiones del Senado
El oficialismo reorganiza una de las comisiones más importantes del Senado. La neuquina Nadia Márquez asumirá la presidencia de la Comisión de Acuerdos. Este cargo quedó vacante tras el fallecimiento del riojano Juan Carlos Pagotto. Karina Milei impulsó directamente esta designación. El Gobierno busca mantener el control total sobre la aprobación de pliegos judiciales, embajadores y ascensos militares. Además, el rionegrino Enzo Fullone se incorporará a la misma comisión para fortalecer el trabajo legislativo del oficialismo.