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Mientras otros sectores empujan la economía, la industria volvió a quedar en rojo

El PBI marcó una mejora interanual del 2%, sostenido principalmente por actividades primarias, pero la producción fabril retrocedió 2,1% entre abril y junio. La inversión se derrumbó 11% en el segundo trimestre.

La economía argentina creció durante el segundo trimestre del año. Sin embargo, detrás de ese avance general aparecen sectores que transitaron caminos muy distintos. Mientras la pesca, la minería y el agro registraron fuertes subas frente a 2025, la industria manufacturera volvió a quedar en rojo.

Los datos difundidos por el INDEC muestran que el PBI aumentó un 2% entre abril y junio en comparación con el segundo trimestre del año pasado. En ese mismo período, la actividad manufacturera cayó un 2,1%. La diferencia se vuelve todavía más marcada al abrir el resultado por actividad. La pesca encabezó las subas con un crecimiento interanual del 44,7%. La explotación de minas y canteras avanzó un 16,4% y la agricultura mejoró un 6,9%.

Del otro lado quedó la industria. La administración pública también terminó en terreno negativo con una baja del 1,4%. La construcción apenas consiguió avanzar un 0,2% y el comercio prácticamente no mostró cambios. Los mayores avances se concentraron en actividades vinculadas a recursos naturales. En cambio, los sectores asociados al mercado interno mostraron un desempeño considerablemente más débil.

El impacto sobre el empleo y los componentes del PBI

La diferencia adquiere otra dimensión al mirar el peso que estas actividades tienen sobre el trabajo formal. Industria, construcción y comercio representaban cerca de la mitad del empleo asalariado privado registrado durante 2025. Por el contrario, el agro, la minería y el petróleo concentraban alrededor del 23%. Desde diciembre se perdieron cerca de 46.000 puestos de trabajo privados formales.

Las diferencias también aparecen al observar los componentes que permitieron el crecimiento. Las exportaciones crecieron un 13,7% interanual, mientras que el consumo privado apenas avanzó un 0,4%.

Fuerte caída de la inversión

La inversión mostró un movimiento totalmente contrario. Durante el segundo trimestre cayó un 11,1% frente a 2025 y se posicionó entre los puntos más débiles de la actividad económica.

La adquisición de maquinaria y equipos retrocedió un 15,2%. La inversión destinada a equipos de transporte cayó un 22,1%. Según cálculos privados sobre datos oficiales, el nivel general de inversión acumula cinco trimestres consecutivos de caídas interanuales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el PBI acumuló un crecimiento del 2,2% en el primer semestre. Además, señaló que 13 de las 16 actividades relevadas terminaron por encima de los niveles previos. No obstante, la industria manufacturera no acompañó el avance general.

Comportamiento trimestral y estimaciones futuras

Una segunda comparación permite observar el movimiento reciente de la economía sin factores estacionales. El PBI cayó un 0,6% entre abril y junio frente al primer trimestre del año. En esa misma comparación, el consumo privado retrocedió un 2,4% y la inversión disminuyó un 0,8%. Las exportaciones fueron la excepción con un incremento del 2,5%.

Las primeras estimaciones para el período posterior tampoco muestran una recuperación clara. Las consultoras privadas calcularon bajas mensuales debido a factores transitorios como lluvias y cortes de gas. Las proyecciones privadas para el cierre del año se ubican por debajo de lo previsto por el Gobierno en el presupuesto.

Para 2027, el Ejecutivo espera un cambio de tendencia más marcado con un crecimiento del PBI del 4%. Por ahora, la fotografía del segundo trimestre muestra una economía en crecimiento interanual, pero con profundas disparidades internas.