Donald Trump anunció un aumento de aranceles al 50% para vehículos y acero de Canadá desde 2027. La medida responde a disputas por supuesto trato desigual hacia productos estadounidenses. Por su parte, Canadá prometió aplicar represalias comerciales inmediatas.

Las conversaciones entre ambos países fracasaron tras no lograr un acuerdo sobre el tratado T-MEC. Washington ofreció bajar ciertos impuestos a la madera y al acero. Sin embargo, Ottawa rechazó las exigencias por considerarlas injustas. Tras la ruptura, entraron en vigor gravámenes estadounidenses sobre bienes canadienses por 20.000 millones de dólares.
Respuesta de Canadá y represalias
El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció aranceles de represalia a partir del 8 de septiembre. Carney afirmó que la propuesta estadounidense buscaba destruir la industria automotriz y del aluminio de su país. Además, aclaró que Canadá provee energía y minerales clave para la economía norteamericana.
Declaraciones cruzadas y tensión política
Trump aseguró en redes sociales que Estados Unidos no necesita a Canadá. También acusó al gobierno vecino de estafar a su país durante años. La disputa sumó un fuerte cruce verbal entre Trump y Doug Ford, gobernador de Ontario.
Fuerte respaldo popular al gobierno canadiense
Una encuesta reveló que tres de cada cuatro canadienses apoyan la decisión de abandonar el diálogo. Aunque persiste la preocupación por el empleo y los precios, la mayoría valora la firmeza del primer ministro. Muchos ciudadanos consideran que este conflicto fortalecerá la independencia económica del país.