A dieciocho años de prisión efectiva fue condenado un sujeto por resultar autor de los delitos de grooming (doce hechos), corrupción de menores (seis hechos) y promoción de la prostitución agravada por ser las víctimas menores de edad (seis hechos), todo en concurso real.
El imputado contactaba a los menores a través de las redes sociales y les ofrecía dinero a cambio de imágenes o videos de contenido sexual. También los incitaba a mantener contactos sexuales.

El juez Guillermo Pereyra, vocal de la Sala VI del Tribunal de Juicio, ordenó el alojamiento del condenado en la Unidad Carcelaria 1, donde deberá recibir tratamiento psicológico. Dispuso además que se mantenga la prisión preventiva del condenado hasta tanto se concrete su traslado al penal.
Finalmente se ordenó la extracción de muestras de ADN del imputado para su inscripción en el Banco de Datos Genético.




