Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas experimentaron en enero una significativa disminución del 28,5%, en comparación con el mismo período del año anterior, según la medición a precios constantes que dio a conocer este domingo la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Según la lectura de la entidad, este inicio de año «se caracterizó por un mal desempeño en el sector comercial, marcado por escasas transacciones y una baja afluencia de público en los locales».
«En términos generales, los comercios consultados coinciden en que enero fue un mes perdido», señala el informe. Entre las causas, apuntan a «la incertidumbre económica y al pronunciado aumento de los precios, que no fue acompañado por un ajuste en los salarios».

«Para el consumidor promedio, todo resultó costoso, lo que llevó a una selección más cuidadosa de compras, priorizando las necesidades más urgentes para resguardar ingresos. Sin embargo, queda una considerable demanda postergada, y se espera que parte de ella pueda recuperarse durante el mes de febrero», indicaron con optimismo.
Desde CAME destacaron que «a pesar de este escenario desafiante, el sector textil emergió como la excepción, logrando un aumento del 0,9% en comparación con enero del año anterior (en aquella ocasión había registrado una baja del 14,4%) siempre considerando los precios constantes. Este incremento se atribuye a la combinación de ofertas atractivas y a las compras realizadas en gran cantidad por turistas internacionales que recorrieron las ciudades argentinas».
Seis de los siete rubros relevados registraron caídas interanuales en sus ventas. La mayor retracción anual se detectó en Farmacias (-45,8%), seguido por Alimentos y Bebidas (-37,1%). El único sector en alza fue Textil e Indumentaria (+0,9%).




