Un sujeto de 24 años fue condenado a tres años de prisión en suspenso por resultar autor del delito de abuso sexual agravado por la convivencia previa.
El sujeto fue denunciado por su tía. La mujer contó que en noviembre de 2023 la llamó la vicedirectora del colegio al que concurría su hija (13 años al momento de los hechos) para citarla al establecimiento. Al llegar le comunicaron que durante la clase de educación sexual integral su hija había comenzado a llorar. La maestra habló con ella y la menor le contó que su primo de 21 años abusaba de ella.
La denunciante explicó que el acusado convivía con ellas ya que su familia ocupaba la parte de adelante del mismo inmueble.
El sujeto fue condenado durante un juicio abreviado realizado en el marco del Plan de Oralidad. El juez Guillermo Pereyra le dictó una serie de obligaciones que deberá cumplir durante tres años. Entre ellas, prohibición total de acercamiento a la víctima y a su grupo familiar, a los lugares que ellos frecuenten y a sus domicilios en un radio de 300 metros; prohibición de realizar actos de violencia física, psíquica y moral en su contra; prohibición de ingresar al domicilio donde ellos residen; prohibición total de entablar contacto con la damnificada; abstenerse de abusar de bebidas alcohólicas y del consumo de estupefacientes; someterse a un tratamiento psicológico previo informe que acredite su necesidad y eficacia.
Finalmente, el juez dispuso la inscripción del condenado en el Banco de datos Genéticos.




