El sector inmobiliario atraviesa un momento de cambios profundos. Los referentes locales analizan la situación actual del mercado. El déficit habitacional afecta a miles de familias en la provincia.

Juan Martín Biella advierte sobre una falta grave de viviendas nuevas. El crecimiento demográfico acelera este problema cada año. Cerca de noventa mil personas sufren este déficit habitacional.
La provincia necesita construir muchas casas cada año. Los expertos calculan una necesidad anual de cinco mil unidades. Esta cifra solo acompaña el crecimiento demográfico actual.
El sector privado construye menos de dos mil casas anuales. El Estado tampoco alcanza el ritmo necesario de construcción. La Nación recortó los fondos para nuevos proyectos habitacionales.
Los planes masivos de lotes ya no existen en la provincia. Las familias perdieron el acceso a programas como Familia Propietaria. Esta situación complica el panorama para los próximos años.
Costos de construcción y propiedades usadas
Construir una vivienda nueva cuesta mucho dinero hoy. El costo directo oscila entre mil doscientos y mil trescientos dólares por metro cuadrado. El precio final de venta llega hasta los dos mil cien dólares por metro cuadrado.
En contraste, comprar una propiedad usada resulta mucho más económico. Una casa en el barrio Tres Cerritos cuesta desde ochocientos dólares por metro cuadrado. Tomar un crédito para comprar usado representa un negocio excelente.
Los compradores aprovechan estos precios más bajos en el mercado actual. Las operaciones de propiedades usadas mueven la economía del sector.
Estabilización en el mercado de alquileres
El mercado de alquileres muestra una tendencia muy favorable. Los precios dejaron de subir de forma descontrolada. Muchos propietarios ordenan mantener los valores actuales sin aumentos.
Los dueños buscan cuidar el bolsillo de los inquilinos. Prefieren contratos estables antes que aumentos excesivos por la inflación. La mayor oferta de inmuebles obligó a bajar los precios.
Los valores de oferta cayeron entre un diez y un veinte por ciento. El mercado encuentra un nuevo equilibrio tras años de distorsión. Los inquilinos recuperan capacidad de pago frente a esta mayor oferta.




